lunes, 8 de junio de 2015

Todo lo que un runner odia de correr


Correr es un estilo de vida del que muchos disfrutamos. Todo runner admite que correr es placentero pero pocos admiten lo que odian de esta práctica deportiva.
1. El runner odia que los no corredores le insistan en lo malo que es correr: El runner odia que aquel que no se ha puesto unas zapatillas o que no corre ni cuando ve que pierde el autobús se permita decir los efectos negativos del running. El runner aguanta estoicamente comentarios del tipo "correr es de cobardes", " lleva cuidado con las rodillas" o "cuidado no te obsesiones" o "tengo un amigo que de tanto correr el médico le dijo que tenía las rodillas de un anciano". Un runner sabe perfectamente que correr le genera beneficios en su salud física y mental y por educación se abstiene de comentar que lo realmente perjudicial es el sedentarismo de quien dice esas palabras.
2. El runner odia escuchar al corredor paliza: Todo corredor tiene a su alrededor  el típico corredor paliza, el pesado el que habla por hablar sin decir nada interesante, que le entretiene y le frena el entrenamiento, que le  carga contándole sus dolores y molestias, que le recuerda una y otra vez sus grandes logros del pasado o directamente que miente conscientemente de sus éxitos como runner. El runner odia al que aconseja sin conocimiento y comenta sus carreras en primera persona como si fuese el único que ha corrido. Ése, el corredor paliza, está entre los runners y es un personaje que no apetece tenerlo cerca. 
3. El runner odia ser asaltado por perros: Correr son sensaciones, sensación de libertad y de desconexión. Correr al aire libre mejor que en una cinta, y sobre asfalto o montaña es más divertido que en una pista de atletismo. El corredor que devora kilómetros se adentra en parques o se sale de la ciudad para correr entre chalets, campo y huerta. Sea como sea, el runner odia que su carrera se vea truncada por, en el mejor de los casos, ladridos de perros atados o sueltos tras una verja, y en el peor de los casos ladridos de perros sueltos o con dueño que no es consciente que su canido amigo asusta.
4. El runner odia tener hambre atroz y a todas horas: El runner necesita consumir unas 1000 kcal/día extra por el desgaste de sus entrenamientos (10 consejos de nutrición para los corredores que quieren mejorar). El runner se despierta con hambre y está ávido de alimentos de forma permanente. No engorda a pesar de lo que ingiere, pero esa sensación de hambre desde que se levanta le es realmente molesta. 
5. El runner vive con miedo a ser victima de catarros y gripes: Correr aporta infinidad de beneficios  pero cuando el runner se excede entrenando o tras una maratón, el sistema inmune se debilita  y le hace especialmente vulnerable a catarros y gripes (evita el sobreentrenamiento). Con frecuencia vemos al runner sobreabrigado, protegiéndose manos, cuello y cabeza en un intento de evitar una fiebre que le postrará en cama y le dejará durante unos días sin hacer lo que mas le gusta: correr. 
6. El runner odia la sensación de sobreentrenamiento: Cuando un runner se excede en kilómetros o en intensidad, en sus periodos de carga, llega a "sobreentrenarse". El sobreentrenamiento le hace estar cansado, falto de energía, desmotivado, con las piernas cargadas y  rígidas (Lo que pasa en tu cuerpo cuando estas sobreentrenado). Es una sensación molesta que solo se va con el descanso. 
7. El runner odia los dolores y andar cojeando: Sin llegar a la lesión, tras una carrera en la que se ha esforzado al máximo, una tirada larga o un entrenamiento de series, siente dolores en los tobillos, rodillas o a nivel muscular. Estos dolores leves desaparecen en pocas horas pero son realmente molestos.
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8. El runner odia tener que correr por la mañana: Hay que respetar al menos una hora de ayuno antes de correr para rendir al máximo y 2 horas para evitar flato y molestias digestivas al correr pero no es aconsejable correr en ayuno (lo que tienes que saber acerca de correr en ayunas) y como ya decíamos los records del mundo y la mejor hora para correr es a final de la tarde (la mejor hora para correr). Las carreras matutinas obligan a madrugar y esto interfiere en el correcto descanso para rendir al máximo. Si la carrera es en una localidad lejana obliga a hacer noche fuera encareciendo el coste total por correr. El runner desea competiciones los sábados por la tarde, correr descansado para poder celebrar después de la carrera el éxito con los compañeros de entrenamientos o con la familia en la ciudad donde ha corrido. 
9. El runner odia correr con lluvia y con viento: El runner es animal de espacios abiertos, adora los kilómetros. Está expuesto a los caprichos de la meteorología, y es capaz de disfrutar corriendo bajo la lluvia (10 tips sobre correr bajo la lluvia). Pero  cuando esta es intensa o los días de lluvia se suceden uno tras otro, el runner acaba odiandola, a ella y a el barro. Máas odioso es el frío y el viento  (claves para correr a pesar del frío) . El runner sólo distingue dos tipos de viento: el viento de cara y el viento en contra. El viento sólo frena y sentirse frenado es profundamente molesto.
 
10. El runner odia especialmente correr con calor y con humedad: El runner es incapaz de correr con calor y humedad  porque a altas temperaturas y con humedad el sudor se vuelve ineficaz para eliminar el sudor (consejos para correr con calor). 
11. El runner odia tener que cambiar de zapatillas. Con el cambio de zapatillas llegan dos cosas, una multa y una avalancha de dudas sobre el modelo que tiene que elegir. El runner sabe que para evitar lesiones ha de cambiar sus zapatillas cada 800-1000 km (como correr para no lesionarte) y esto es, en la mayoría de los casos, dos o tres veces al año. Con cada cambio de zapatillas asaltan las dudas, las consultas en foros de internet y las revisiones de  los modelos que han salido al mercado. La elección de la zapatillas no es tarea fácil.

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