miércoles, 24 de mayo de 2023

Lesiones comunes en corredores y cómo prevenirlas

 


Descubre cómo los jóvenes atletas pueden protegerse de las lesiones comunes al correr


Adolescentes corriendo

Correr es una excelente manera de hacer que tu cuerpo se mueva y participar en deportes. Muchos atletas de escuela media y secundaria se unen a equipos de campo traviesa o de pista para aumentar su velocidad y resistencia como parte de un equipo. Por desgracia, estos jóvenes atletas pueden sufrir una lesión al correr debido a una mecánica o entrenamiento inadecuados. En general, las investigaciones han demostrado que hasta el 80 % de los corredores pueden sufrir lesiones durante su primer año de carrera. Comprender las lesiones que pueden afectar comúnmente a los corredores y cómo evitar que ocurran puede ayudar a estos atletas a alcanzar todo su potencial.

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en los atletas jóvenes?

Con el creciente número de atletas jóvenes que participan en carreras competitivas, ha habido un aumento en el número de lesiones agudas y por uso excesivo. Las lesiones más comunes en corredores incluyen:

  • Fracturas por estrés (pueden producirse en cualquier hueso desde la cadera hasta el tobillo).
  • Tendinitis (frecuente en la pantorrilla, ya sea en el tendón de Aquiles o tendinitis peroneal).
  • Dolor y lesiones en la banda iliotibial (IT).
  • Dolor femororrotuliano (la parte delantera de la rodilla y alrededor de la rótula).
  • Distensiones de isquiotibiales.
  • Fascitis plantar (más frecuente en corredores de edad avanzada).

Otras lesiones habituales al correr

Los deportistas jóvenes pueden sufrir una gran variedad de lesiones, especialmente cuando aumentan la distancia de carrera demasiado rápido, carecen de un entrenamiento de fuerza adecuado o corren de forma incorrecta. Las zonas más comunes del cuerpo para sufrir una lesión por correr son las extremidades inferiores, como las caderas, las piernas, las rodillas, los tobillos y los pies.

Lesiones de cadera al correr

  • Distensiones del flexor de la cadera: extensión o desgarro del músculo de la cadera.
  • Bursitis del trocánter mayor: hinchazón de la articulación en el exterior de la cadera, más frecuente en los corredores de edad avanzada.

Lesiones en la parte superior de la pierna al correr

  • Distensiones en los isquiotibiales: estiramiento excesivo del músculo en la parte posterior del muslo.
  • Distensiones en los cuádriceps: estiramiento excesivo del músculo en la parte anterior del muslo.
  • Fracturas por tensión femoral: a menudo se producen en la diáfisis o el cuello del fémur.

Lesiones de rodilla al correr

  • Síndrome de la banda iliotibial (SBIT): la causa más frecuente de dolor en el exterior (lateral) de la rodilla, causado por la fricción repetitiva de la banda conjuntiva de tejidos que se extiende desde la cadera hasta la rodilla.
  • Síndrome de dolor femororrotuliano (a veces llamado “rodilla de corredor”): dolor en la parte delantera y central de la rodilla o alrededor de la rótula.

Lesiones en la parte inferior de la pierna al correr

  • Distensión en la pantorrilla: dolor en el músculo de la pantorrilla debido al uso excesivo.
  • Dolor en las espinillas: también conocido como síndrome por estrés medial de la tibia, causado por el estrés en la tibia.
  • Fractura por tensión tibial o peronea: fractura en los huesos de la parte inferior de la pierna debido al uso excesivo.

Lesiones en tobillo y pie al correr

  • Pinzamiento anterior del tobillo: dolor en la parte delantera del tobillo.
  • Tendinitis de Aquiles: lesión por uso excesivo del tendón de Aquiles, que conecta el músculo de la pantorrilla con el talón.
  • Tendinitis peroneal: dolor que puede variar desde la parte externa del pie hasta la parte externa de la parte inferior de la pierna.
  • Esguinces de tobillo: más frecuentes en deportes que incluyen cambios de dirección.

¿Cuándo debo consultar a un médico por una lesión por correr?

Un corredor debe buscar inmediatamente atención médica de un equipo de medicina deportiva experimentado si tiene cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Lesión que provoca hinchazón inmediata y/o decoloración de la piel.
  • Dolor que empeora gradualmente con el tiempo.
  • Dolor que se mueve, como dolor que comienza en la rodilla y luego se convierte en dolor de cadera.
  • Dolor con antecedentes de múltiples fracturas por estrés.
  • Aparición repentina de dolor acompañado de un estallido u otro sonido.

¿Qué puede hacer para evitar lesiones al correr?

Hay formas en las que todos los corredores, y los corredores jóvenes en particular, pueden trabajar para prevenir lesiones. Para evitar lesiones al correr, los atletas deben:

  • Aumentar gradualmente el volumen de carrera.
  • Entrenamiento de fuerza (incorporar glúteos, isquiotibiales y ejercicios de una sola pierna).
  • Adoptar una alimentación saludable
  • Escuchar a sus cuerpos e incorporar descanso.
  • Buscar orientación de un experto sobre cómo correr.

Muchos corredores aumentan su volumen demasiado rápido. Al aumentar el millaje, concéntrese en no más de un 10 % de aumento entre sesiones y también en un 10 % del volumen de carrera y millas durante una semana”. Por ejemplo, si alguien corre 10 millas a la semana, la semana siguiente no debe correr más de 11. Además, un atleta debe trabajar para aumentar la velocidad y el ritmo gradualmente. Si un atleta aumenta el ritmo o la distancia demasiado rápido, entonces es cuando se producen lesiones.

Para los atletas que se centran en correr, un fisioterapeuta o un experto en correr puede analizar la marcha y la forma de un corredor y ofrecer formas de moverse de manera más eficiente. Esto no solo puede ayudar a evitar lesiones al correr, sino que también puede aumentar el rendimiento al correr.

Consejos para volver a correr después de una lesión

Cuando un atleta vuelve a correr después de una lesión, se aplican muchas de las mismas reglas. El corredor debe utilizar la regla del 10 % para aumentar el volumen de carrera y asegurarse de obtener una nutrición y un descanso adecuados.

Si no está escuchando a su cuerpo, corre con dolor y no descansa ni se alimenta adecuadamente, las lesiones pueden empeorar.

Obtenga más información

El Andrews Institute for Orthopaedics & Sports Medicine de Children's Health, el primer instituto pediátrico de su tipo en Texas, busca reducir la cantidad de niños que quedan fuera de la práctica por lesiones. Obtenga más información sobre nuestra amplia gama de servicios disponibles para ayudar a los deportistas a mantenerse saludables y mejorar su juego.

Si su atleta está interesado en maximizar su potencial para correr, póngase en contacto con nuestro equipo de medicina deportiva llamando al 469-303-3000 para programar una evaluación individualizada para correr.

LESIONES MÁS FRECUENTES EN CORREDORES

 

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En este artículo vamos a tratar de que conozcas las lesiones más frecuentes en corredores, tanto si eres un corredor popular como un profesional del atletismo, la practica del running puede llegar a producirte una lesión, sobre todo sino sigues unas practicas o conductas adecuadas a la hora de correr.

Puedes reducir las posibilidades de lesionarte, leyendo nuestro artículo 10 consejos para evitar las temidas lesiones

Aún siguiendo unas buenas prácticas, puedes tener la mala suerte de sufrir una lesión, en ese caso ponte en tratamiento de manera inmediata para poder tener una pronta y adecuada recuperación. Si previamente no acudíais a ningún fisioterapeuta, lo cual te recomendamos, es fundamental buscar uno cualificado, no pongáis vuestra salud en manos de cualquiera.

No vale la pena lamentarse, seguid sus consejos y haced caso de sus recomendaciones, especialmente en lo referente a parar de correr: un parón a tiempo puede evitar males mayores. Especialmente importante es no desesperar: la paciencia es un elemento clave en nuestra recuperación.

Hay que tener siempre presente que nuestros cuerpos necesitan unos tiempos para poder restablecerse y organizarse de manera adecuada de nuevo, y más si hablamos de lesiones que hemos ido cultivando muy poco a poco durante mucho tiempo.

Para evitarnos el malestar que nos puede generar tener que parar, lo más importante es la prevención.

«Ante cualquier molestia, no le restéis importancia, puede ser el inicio de una lesión»

A continuación os vamos a explicar las lesiones más frecuentes en corredores,

1. LESIONES MÁS FRECUENTES EN CORREDORES

Los elementos corporales que más frecuentemente se lesionan en los practicantes habituales de running son, en un 80%, los miembros inferiores por su obvia participación en la carrera.

1.1. Tendinopatía aquilea

La tendinopatía aquilea , se trata de una lesión en el tendón de Aquiles, que es el que une los músculos gemelos con el hueso del talón, llamado calcáneo, consiste en una inflamación o desgarro de las fibras del tendón y se caracteriza por un dolor por encima del talón o a lo largo del tendón que requiere tratamiento de un especialista.

Si quieres más información sobre tendinopatía aquilea, puedes leer nuestro artículo:

1.2. Tendinopatía del tendón rotuliano

Tendinopatía del tendón rotuliano, es una lesión en el tendón rotuliano, que es la continuación del tendón del músculo cuádriceps que, pasando por delante de la rótula, se inserta en la parte anterior de la tibia (une la rótula y la tibia), consiste en una inflamación en alguna de las partes del tendón y en ocasiones puede tratarse de pequeñas roturas o desgarros, aunque esto es menos frecuente.

Es una lesión que se produce por sobrecarga en las rodillas y se detecta porque suele producir dolor en la parte posterior de la rótula y rigidez en la rodilla, lo que en principio es una lesión leve, sino se trata a tiempo, podría acabar en quirófano.

1.3. Fascitis plantar

Se habla de fascitis plantar cuando se produce una irritación y/o inflamación de la fascia de la planta del pie que produce dolor en la parte delantera del talón. Se puede producir tanto en personas que realizan mucho deporte como en personas sedentarias.

Nada más aparecer el dolor se recomienda acudir al especialista ya que si no se trata nos podría limitar la actividad deportiva e incluso el andar.

Si quieres más información sobre fascitis plantar, puedes leer nuestro artículo:

1.4. Periostitis tibial

Es una patología que implica la inflamación del periostio, que es la membrana que recubre la parte interna y externa de la tibia y que sirve para su nutrición y regeneración. Su inflamación provoca un dolor intenso en la parte anterior de la tibia como si quemara.

Su mejor tratamiento, como la mayoría de las inflamaciones, son el reposo de la zona afectada, sino descansamos podría acabarse convirtiendo en una fisura o rotura con un tratamiento mucho más complejo.

1.5. Fracturas por estrés o por fatiga en la tibia y el metatarso

Este tipo de lesiones supone una fisura o fractura del hueso sin la intervención de ningún factor externo. Suelen producirse por un esfuerzo excesivo realizado de manera continuada o por un aumento importante de la actividad mantenido durante un periodo de tiempo mediamente largo.

Si quieres más información sobre fracturas por estrés, puedes leer nuestro artículo:

1.6. Calambres musculares

Los calambres son las contracciones o espasmos repentinos e involuntarios de un músculo o grupo muscular. El origen puede ser una sobrecarga en el músculo, una mala hidratación, o una carencia de sales minerales como potasio, magnesio o sodio.

En principio suelen desaparecer estirando correctamente el músculo, si son muy constantes deberías acudir al especialista.

1.7. Roturas o desgarros musculares

Son desgarros que se producen en los vientres musculares y que suelen ir acompañados por pequeñas hemorragias producidas por la rotura de los vasos sanguíneos que irrigan al músculo que se ha sufrido el desgarro.

La causa puede ser un sobreentrenamiento o un mal calentamiento previo y posterior al ejercicio.

1.8. Ampollas y otras lesiones cutáneas en los pies

Se producen por roces o fricciones repetidas. No suelen conllevar mayores problemas, aunque hay que tener precaución para evitar posibles infecciones. Es una molestia pequeña, pero por estar en la zona del pie nos puede dificultar mucho nuestros entrenamientos o carreras.

Un consejo para intentar que no nos salgan ampollas es ponernos vaselina entre los dedos de los pies y evitar estrenar zapatillas o calcetines en las carreras o entrenamientos de larga duración.

2. LESIONES TRAUMÁTICAS MAS FRECUENTES EN ATLETAS Y CORREDORES

Y aunque son menos frecuentes no son menos importantes las patologías agudas que puede sufrir un corredor. Lo que diferencia principalmente este tipo de lesiones de las anteriores es que suelen producirse de manera repentina por lo que enseguida sabemos que nos hemos lesionado y en ese momento hay que acudir al médico y/o al fisioterapeuta lo antes posible. Entre las patologías traumáticas más frecuentes destacan:

2.1. Esguinces de tobillo y de rodilla

Un esguince es una lesión en un ligamento producida por una distensión violenta del mismo. Puede causar desde un pequeño dolor que se quita en unas pocas horas producido por una torcedura hasta llegar a una rotura del ligamento. Debemos acudir un especialista que nos defina el alcance de la lesión.

2.2. Lesiones de ligamento cruzado anterior de la rodilla

Se producen por un desgarro o esguince de ese ligamento que es una de las fuertes bandas de tejido que ayudan a conectar el hueso del muslo (fémur) con la tibia.

2.3. Lesiones de menisco

Los meniscos son estructuras cartilaginosas que se encuentran en el interior de la rodilla,  actúan como cojinetes, amortiguando el choque entre fémur y tibia, Suelen producirse cuando tenemos el pie anclado en el suelo y giramos bruscamente la rodilla. Algunas veces solo se produce inflamación de la zona, pero otras el menisco puede desplazarse e incluso romperse.

¿Sabes cuáles son las lesiones más comunes en corredores?


El running es un deporte de impacto y realizado de forma incorrecta puede acarrear un alto riesgo de lesiones en los corredores, pero realmente no tenemos por qué lesionarnos cuando hacemos runningespecialmente si tenemos una musculatura preparada para absorber esos impactos y cuidamos la técnica. Las lesiones pueden venir por multitud de factores, y entre ellos puede estar el impacto que se produce en nuestras articulaciones, tendones, musculatura, etc. cuando corremos, ya que la carrera no es otra cosa que una sucesión de saltos.

Este impacto, en sí, no tiene por qué hacer que nos lesionemos, pero si sometemos a nuestro cuerpo a una cantidad de impactos más grande de la que puede soportar, finalmente se acabará lesionando por la zona que tenga más débil.

Además del impacto de este deporte, las lesiones pueden venir por factores como una técnica de carrera o apoyos incorrectos, falta de descanso, o exceso de fatiga.

Si eres corredor, seguro que alguna vez te ha dolido algo, has tenido alguna molestia o posiblemente una lesión. Si queremos practicar con seguridad este deporte, no solamente vale correr, esto debe ir acompañado de trabajo de flexibilidad, fuerza, propiocepción y otros trabajos complementarios a la carrera muy necesarios para evitar dolencias.

A continuación veremos algunas de las lesiones más comunes entre corredores y que es posible que hayas que has sufrido alguna vez:

TENDINITIS AQUILEA:

La tendinitis es una inflamación del tendón, en este caso del tendón de Aquiles, es decir, el tendón en el cuál confluyen nuestros gemelos y sóleo para insertarse en la articulación del tobillo.

Esta inflamación viene provocada por el sobreuso del tendón, debido a la repetición de impactos, y en ocasiones también puede deberse a correr con zapatillas que nos estén presionando demasiado la zona.

TENDINITIS ROTULIANA:

Al igual que la lesión anterior corresponde a una inflamación del tendón, en este caso el rotuliano, en el cuál deriva la musculatura del cuádriceps para insertarse en la zona alta de la tibia después de pasar por la rótula.

Notaremos dolor en la zona baja de la rótula, pudiéndose reflejar en el resto de la articulación y dificultando la movilidad de la rodilla.

Viene provocada por un impacto continuado excesivo o por desalineaciones corporales o descompensaciones musculares.

SÍNDROME DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL: 

Se trata de una molestia que aparece en nuestra rodilla, y que se localiza en la parte externa de esta.

Se produce por un roce continuo entre nuestra banda iliotibial y el cóndilo externo de nuestra rodilla, lo cual hace que esta banda se inflame y aparezca el dolor en esta zona. Suele estar provocado por una pisada incorrecta que sobrecargue la zona, o por una debilidad en nuestra musculatura estabilizadora, especialmente del glúteo medio.

FASCITIS PLANTAR:

La fascitis es una inflamación de la fascia que recubre nuestro arco plantar, en la planta del pie, normalmente reflejada en la zona más próxima al talón.

Correr por zonas demasiado duras y sobretodo una mala elección de nuestras zapatillas, son las principales causas por las que se produce esta lesión.

PERIOSTITIS TIBIAL:

La periostitis tibial es una molestia que aparece en la zona de la espinilla, concretamente en la parte interna de la tibia, debido a una inflamación del periostio (una especie de tela que recubre al hueso).

Al igual que en las anteriores lesiones, el desencadenante es el impacto, lo cual se puede ver agravado con unas zapatillas inadecuadas, un terreno demasiado duro, una mala técnica de carrera, o una carga excesiva de entrenamiento.

CONDROMALACIAS:

La condromalacia es un daño o desgaste del cartílago que recubre nuestras articulaciones. En la carrera, principalmente se ven afectados los cartílagos de nuestras rodillas, aunque también se pueden dañar los cartílagos del tobillo o la cadera.

Este desgaste del cartílago se produce debido a un roce continuo entre los huesos que componen la articulación, provocado normalmente por descompensaciones musculares (en el caso de la rodilla normalmente por una descompensación de la musculatura del cuádriceps) o por algún traumatismo. Es un principio de artrosis, y este hecho hará que la articulación no realice el movimiento de forma tan fluida, haciendo que aparezca dolor en la zona, y dificultando ligeramente la movilidad.

LUMBALGIAS:

Nuestra columna lumbar también absorbe un gran impacto durante la carrera, lo que puede provocar que en ocasiones aparezcan molestias en esta zona.

Normalmente este hecho ocurre cuando tenemos debilidad en la musculatura lumbar.

ROTURAS FIBRILARES:

Corresponde a una rotura de una o varias fibras musculares, siendo de menor o mayor grado en función de la cantidad de fibras que se rompan. Cuando se produce se nota un dolor fuerte y punzante en un punto determinado del músculo dañado, y la movilidad de ese músculo se ve muy reducida por el dolor.

Se produce normalmente con una contracción muy brusca del músculo, como cuando se realizan series de velocidad o al realizar un mal gesto. También puede venir producida por una excesiva fatiga muscular que acabe derivando en la rotura o bien por una descompensación muscular.

ESGUINCE DE TOBILLO:

Es una de las lesiones más frecuentes, aunque esta se produce de forma fortuita debido a una torcedura, y al producirse se dañan los ligamentos del tobillo. En función del grado de daño que tengan los ligamentos (desde una simple elongación o distensión hasta una rotura completa de estos) la lesión será de un grado I hasta un grado III, y la recuperación podrá variar desde varios días en los grados más leves o en 1-2 meses si el esguince ha sido grave.

LA PREVENCIÓN Y LA PACIENCIA SON LA CLAVE

Es muy importante el trabajo de prevención, para evitar que estas se produzcan. Pero si por los motivos que sean, acabamos en alguna de estas lesiones, es muy importante no forzar la maquinaria, tener paciencia y ponerse en manos de profesionales.

En la mayoría de ocasiones, seguimos entrenando o volvemos a entrenar sin tener un diagnóstico claro, y eso puede acarrear un empeoramiento de la lesión al no saber exactamente cuál es el problema real. Las pruebas como ecografías, radiografías, TAC, resonancias, contrastes… son las que realmente nos dirán que lesión tenemos y cuál es el estado de nuestra lesión.

Acelerar este tipo de procesos es muchas veces complicado ya que a través de la seguridad social podemos estar esperando varios meses a una prueba diagnóstica, por lo tanto es muy interesante poseer un seguro de salud que nos ampare en este tipo de situaciones y nos ayude a solucionar la lesión de la manera más rápida y con la mejor atención posible.

Estos seguros nos dan acceso a traumatólogos, fisioterapeutas, otros profesionales y a las pruebas que hemos mencionado anteriormente, sin embargo si no poseemos este tipo de seguro, cualquier lesión nos supondría un mayor coste.

A parte de un buen seguro de salud, tenemos que contar con profesionales del deporte que nos acompañen en el proceso tanto de la práctica deportiva como de la lesión, debido a que muchas se pueden evitar gracias al trabajo muscular de eslabones débiles.

En conclusión, el running es sin duda un ejercicio muy recomendado para mejorar nuestra salud siempre y cuando se haga de manera controlada, progresiva y de la mano de profesionales para evitar lesiones y molestias innecesarias.

Lesiones más comunes que se presentan al correr

 


Es común observar en los corredores una marcada participación del sistema osteomuscular. Este fenómeno ha determinado la aparición de diversas lesiones al correr en los músculos, tendones y huesos y para ello resulta vital conocer cómo evitarlas.

Correr es quizá uno de los placeres más simples de la vida. Pero para disfrutarlo es necesario tomar en cuenta una serie de consejos y tomar precauciones para evitar las molestas lesiones que suelen aparecen después de un tiempo entrenando o tras disputar alguna competencia.

A continuación te entregamos un breve resumen de las lesiones al correr más comunes.

Fascitis plantar

Es una de las lesiones más frecuentes del corredor y se produce por la inflamación de la membrana que recubre la musculatura de la planta del pie y la zona insercional en el talón. Se estima que el 80 por ciento de los casos se resuelven en menos de un año. En casos extremos es necesaria la intervención quirúrgica.

Lesiones más comunes que se presentan al correr

“Esta lesión aparece cuando sometemos al talón a un estrés repetido, en los casos de uso frecuente de un calzado inadecuado, cuando se trota o corre sobre terrenos o superficies duras, cuando hay inexistencia de una preparación física correcta, a lo que se suma una mala elongación y  al sobrepeso de la persona, entre otras causas”, sostiene el médico traumatólogo de Clínica MEDS, Dr. Bernardo Chernilo.

Cuando el dolor no desaparece

El tratamiento más habitual para el dolor son los antiinflamatorios orales. “En algunos casos se requiere rehabilitación con electroterapia para aplicar calor a un nivel más profundo. Si a pesar de esto el dolor es agudo, se puede recurrir a las ondas de choque y si es necesario, a la infiltración local con corticoides” añade Chernilo, quien además sostiene que en casos extremos se puede llegar a realizar  una fascistomía, es decir, cortar la fascia plantar para relajarla.

Tendinosis Aquiliana, un enemigo silencioso

Los tendones no se lesionan de un día para otro, sino que son la consecuencia de lo que se denomina “microtrauma repetitivo”. Esto significa que al mantener una exigencia sobre un tendón, que supera su capacidad de adaptación y reparación, va produciendo cambios estructurales en él.

“No se debe confundir una Tendinitis (proceso inflamatorio) con una tendinosis (proceso degenerativo). Ambas son etapas de la enfermedad cuando un tendón ha sido sometido a sobreuso y puede llegar hasta la ruptura. La palabra tendinitis debiera ser reemplazada por Tendinopatía”, aclara el médico traumatólogo y especialista en pie, Dr. Julio Botello.

Lesiones más comunes que se presentan al correr

En general las patologías del tendón de aquiles son lesiones por sobreuso que afectan principalmente a personas que realizan actividades como correr y saltar, llegando a tener una incidencia de hasta 10% en los corredores de alta competencia.

“La tendinosis es un proceso esencialmente degenerativo multifactorial, que conduce a alteraciones en la estructura y composición del tendón. La carga repetida del tendón de aquiles durante la actividad deportiva y laboral, está relacionada como el principal estímulo patológico que lleva a la tendinopatía.

¿Cuál es el tratamiento?

El mejor tratamiento para este tipo de lesiones al correr, es la prevención y quizás la única y gran recomendación es la consulta médica oportuna. El tendón es un tejido cuyo metabolismo es lento, por lo tanto, su capacidad biológica de reparación también lo es.

Bursitis

La bursitis es la inflamación de la bursa, una estructura en forma de bolsa, que se sitúa entre huesos, tendones y músculos, y que facilita el movimiento de dichas estructuras entre sí. Además, reduce la fricción entre las partes que se mueven.

Lesiones más comunes que se presentan al correr

Las causas más frecuentes de bursitis son las de origen traumático y se dan con mayor frecuencia en la zona de las rodillas, en especial la que afecta la banda Iliotibial, indica el médico traumatólogo, Dr. Luis Valenzuela Gangas: ”Este tipo de inflamación afecta el lado externo de la rodilla. La banda Iliotibial está compuesta de tejidos, que con el correr permanente y el roce produce una inflamación formando una bursitis. En esos casos ideal es parar de entrenar unos 10 días y realizar tratamiento kinésico, toda vez que de no cuidarse, el dolor puede permanecer largos meses”.

El uso excesivo de una articulación, con el consiguiente aumento del roce ya sea por esfuerzo, repetición o posición disfuncional, o simplemente la combinación de todos estos factores, puede significar una carga mecánica que supera la capacidad de absorción de energía de la bursa, ocasionando un daño  estructural, seguido de inflamación y acumulación de líquido, sostiene el especialista.

Fractura por estrés: Cuando la sobrecarga ataca la tibia

Las fracturas por estrés en los corredores son lesiones producidas por el microtrauma repetitivo, y ocurren más frecuentemente en la tibia y metatarsos.

Lesiones más comunes que se presentan al correr

Un dolor localizado sobre una superficie ósea que esté relacionado con un incremento de la actividad física es una señal para el diagnóstico de una fractura por estrés. Sin embargo, esta puede no ser determinadacorrectamente.

“En términos sencillos, una fractura por estrés es una falta de continuidad  en el  tejido óseo, grieta muy delgada que se puede producir en los huesos después de un uso repetido o prolongado, y entre los maratonistas o corredores, los sitios más comunes donde se produce es en la tibia y el hueso de la pierna (pantorrilla)”, sostiene el médico traumatólogo de MEDS, Dr. Claudio Rafols.

Causas
Dentro de las causas de este tipo de lesión al correr, se cuentan el practicar sobre superficies duras, el desarrollo de una técnica inapropiada de entrenamiento, uso de calzado rígido, anormalidades biomecánicas, y un pobre acondicionamiento físico. “La fatiga de los músculos en atletas mal acondicionados o entrenados en forma incorrecta, crea un aumento del estrés tensil sobre el hueso, resultando en fractura”, precisa el facultativo.

¿Cuándo volver a la competencia?

No existen plazos fijos de retorno, toda vez que cada recuperación es individual y todo dependerá de la consolidación de la fractura, sin embargo, esta podría fluctuar entre 6 a 12 semanas.

¿Cuáles son las lesiones más comunes del running?


A continuación, 8 consecuencias nocivas de la corrida cuando se practica sin las necesarias precauciones.


 


Hay estudios que aseguran que el running puede ser muy beneficioso por contribuir a la mejora del sistema inmune, a la disminución de la coagulabilidad sanguínea, a la elevación de los niveles de colesterol y a la mejora de la capacidad cardiorespiratoria.


 


Un traumatólogo español, el Dr Carlos Esteve del Miguel Honour, listó ocho lesiones clásicas de las que pueden ser víctimas aquellos corredores más inexpertos o sin la suficiente información sobre la técnica de corrida:


 


Tendinitis rotuliana: Es una inflamación y degeneración del tendón anterior de la rodilla que une la rótula a la pierna y se manifiesta con dolor por debajo de la rótula, principalmente al flexionar la rodilla. Se produce por una sobrecarga tendinosa a causa de movimientos repetidos. Para prevenirlo hay que estirar los músculos del cuádricep y la pierna, además de acortar la zancada. Una cinta o banda infrarotuliana puede ayudar. Una lesión avanzada del tendón rotuliano puede requerir cirugía.


 


Tendinitis Aquílea: Se produce cuando los músculos posteriores de la pierna (gemelos y sóleos) tienen poca elasticidad o al correr de manera habitual sobre superficies duras. Esto provoca dolores en el extremo inferior de la pantorrilla, por encima del talón. Para prevenirla es importante estirar bien y evitar correr en superficies duras. El hielo puede aliviar la inflamación. Las lesiones de grado avanzado pueden requerir tratamiento quirúrgico.


 


Rotura fibrilar en los isquiotibiales: La distensión o los tirones violentos en los isquiotibiales, que se localizan en la parte posterior del muslo, puede desgarrar sus fibras musculares. Para prevenir esta lesión es importante estirar y reforzar estos músculos mediante ejercicios específicos.


 


Fascitis plantar: Esta lesión suele provocar molestias alrededor del talón y se da, sobre todo, en personas con sobrepeso, que trabajan de pie o que utilizan un calzado inadecuado a la hora de salir a correr. Para prevenir esta lesión es importante utilizar zapatillas específicas para correr y reducir el sobrepeso. Si la lesión empeora se produce una degeneración y calcificaciones en la fascia plantar que pueden requerir cirugía.


 


Periostitis tibial: Inflamación del periostio de la tibia, que es una membrana muy resistente y gruesa que la envuelve. Esta lesión provoca dolor en la parte interna de la pierna y puede aparecer al cambiar a un entrenamiento más intenso. Para prevenirla se debe entrenar de forma gradual, evitando las superficies duras. La periostitis mejora también con hielo y antiinflamatorios locales.


 


Síndrome de la cintilla ilio-tibial o rodilla del corredor: Es una de las lesiones más frecuentes en el corredor. La inflamación de esta estructura tendinosa que conecta la cadera con la rodilla provoca molestias en la parte externa de esta última. Para prevenirla se deben evitar las pendientes y acortar la zancada. También hay que valorar el uso de plantillas para corregir una malposición del pie durante la marcha.


 


Fractura por estrés de los metatarsianos: Se trata de la fractura de uno o más metatarsianos, generalmente los centrales, como consecuencia del impacto continuado en el running. Provoca un dolor intenso en la parte anterior del pie que obliga a detener la marcha. Se trata de una lesión de larga evolución que obliga al paciente a realizar un reposo absoluto hasta su curación.


 


Condromalacia rotuliana: Reblandecimiento del cartílago que recubre la rótula. Generalmente ocurre por inestabilidad o malposición de la rótula en su articulación con el fémur. Para prevenir esta lesión hay que entrenar de una forma gradual y corregir posibles desviaciones de las piernas o la rótula.