domingo, 17 de enero de 2021

Lesiones deportivas

  ¿Qué son las lesiones deportivas?

Las lesiones deportivas son lesiones que ocurren durante la práctica de una actividad deportiva de tipo profesional o amateur. Algunas de estas lesiones ocurren casualmente, otras se deben a prácticas o posiciones incorrectas durante un entrenamiento o en una competición, o al uso incorrecto del material.

Las lesiones deportivas suelen consistir en traumatismos musculares y traumatismos de las articulaciones y los ligamentos:

  • Contusiones
  • Luxaciones
  • Lesiones musculares (desgarros, tirones, calambres)
  • Esguince de tobillo o de la rodilla
  • Fracturas óseas
  • Lesiones de los tendones
  • Lesiones de la tibia
  • Contracturas

 

Pronóstico

El pronóstico de las lesiones deportivas depende de la causa que las determinó.

Los instrumentos de imagenología (ecografía, resonancia magnética, etc.) son fundamentales tanto para la exclusión de lesiones estructurales como para la evaluación del grado de la lesión.

Además, según los resultados obtenidos, se pueden estimar los tiempos de recuperación y el retorno a la actividad deportiva, evaluando de forma natural el riesgo de volver a padecer la misma lesión.

Estas lesiones se producen durante la práctica deportiva.
 

Síntomas de las lesiones deportivas

Los principales síntomas de las lesiones deportivas están relacionados con el tamaño y la extensión del traumatismo y están principalmente representados por:

  • Inicio inmediato del dolor
  • Pesadez y rigidez del músculo
  • Hinchazón
  • Aparición de hematomas
  • Sensibilidad al tacto
  • Calor
  • Pérdida de la amplitud normal de movimiento

 

Diagnóstico de las lesiones deportivas

El diagnóstico de las lesiones deportivas, especialmente de las musculares, se basa generalmente en el historial y en el examen clínico.

Los siguientes exámenes de diagnóstico se utilizan para localizar la lesión y determinar su gravedad:

  • Radiografía
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM)
  • Ecografía
  • Escintigrafía ósea
  • Densitometría ósea

 

¿Cuáles son las causas de las lesiones deportivas?

Los factores de riesgo de los principales accidentes de fútbol son:

  • Falta de entrenamiento
  • Fatiga muscular
  • Desequilibrio entre los músculos agonistas y antagonistas
  • Edad
  • Condiciones climáticas (frío, humedad)
  • Condiciones ambientales (terreno juego no adecuado)
  • Tiempos de reacción rápidos y mayor velocidad
  • Rapidez en la ejecución de un gesto atlético
  • Diferentes modalidades de entrenamiento
  • Choques con otros jugadores
  • Ritmos incorrectos o práctica de calentamiento no adecuada
  • Programas de entrenamiento no adecuados
  • Gestos atléticos incorrectos
  • Alimentación incorrecta
  • Descanso no adecuado

 

¿Se pueden prevenir?

Las principales medidas preventivas que hay que adoptar para una mayor seguridad durante la actividad deportiva son:

  • Calentamiento adecuado
  • Alimentación correcta
  • Hidratación
  • Uso del material apropiado
  • Ropa y calzado adecuados

 

Tratamientos para las lesiones deportivas

Los tratamientos a seguir varían según la gravedad de las lesiones. Por lo general, se resuelven con fisioterapia, cirugía, uso de hielo, ingesta de analgésicos y antiinflamatorios, y descanso.

 

¿A qué especialista hay que dirigirse?

El especialista encargado del diagnóstico de las lesiones deportivas es el Médico Deportivo que procederá a realizar todas las pruebas destinadas a confirmar o no la patología y a prescribir el mejor tratamiento posible.

Cuáles son las lesiones deportivas más frecuentes y qué puedes hacer para prevenirlas

 

Cuáles son las lesiones deportivas más frecuentes y qué puedes hacer para prevenirlas

La tendinitis de Aquiles o los daños en los ligamentos de la rodilla son algunas de las lesiones deportivas más frecuentes. Todas las personas que practicamos algún tipo de actividad física estamos expuestas a ellas, no solo los deportistas profesionales. Sin embargo ¿sabías que el riesgo no es igual para todos? Y es que, en función de nuestra genética podemos ser más o menos propensos a sufrirlas.

Contar con esta información, así como tomar ciertas medidas preventivas básicas es importante para evitar este tipo de lesiones y hacer ejercicio de forma más segura.

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Qué es una lesión deportiva y por qué se producen

Practicar deporte es muy importante para cuidar nuestra salud, pero como todo, hay que hacerlo de manera informada y sin excesos. De otro modo incrementaremos el riesgo de tener lesiones deportivas que afecten a nuestro sistema musculoesquelético. Aunque pueden darse tanto en el deporte profesional como en el recreacional, curiosamente, en los últimos años el número de lesiones se ha incrementado en deportistas esporádicos que no están bien asesorados.

Algunas lesiones no podemos evitarlas, pues suceden de forma accidental, sin embargo, hay otras que son el resultado directo de malas prácticas. En función de cómo se producen, las lesiones deportivas se engloban en dos tipos: 

  • Lesiones deportivas agudas: como por ejemplo los tan comunes esguinces de tobillo, o las fracturas en piernas o manos. Se caracterizan porque se dan de manera repentina.
  • Lesiones deportivas crónicas: estas surgen tras la práctica continuada en el tiempo de un deporte. Se caracterizan por aparecer de forma periódica. 

Las causas más comunes de lesión deportiva son: 

  • No calentar previamente a la realización del ejercicio.
  • No usar un equipo apropiado. 
  • Entrenar de forma inadecuada.
  • Sobreesfuerzo. 
  • Caídas. 

Lesiones deportivas más frecuentes

Lesiones musculares

La mayor parte se producen por sobreesfuerzo, por traumatismos o por movimientos forzados. Las más comunes son los calambres, las contracturas, las contusiones, las distensiones, los desgarros fibrilares o las roturas completas.

Lesiones tendinosas

Los tendones son las fibras conjuntivas que une los músculos a los huesos. Las tendinopatías o lesiones tendinosas engloban distintos tipos de lesiones en los tendones como la tendinitis (inflamación del tendón) o tendinosis (dolor y alteración del tejido).

Pueden deberse a varios motivos: desde el uso de calzado no apropiado hasta la repetición de movimientos inadecuados. 

Cabe detenernos en la que es probablemente la lesión deportiva más frecuente asociada a los tendones: la tendinitis de Aquiles.

¿Qué es la tendinitis de Aquiles?

Esta lesión aparece como consecuencia de la sobrecarga del tendón de Aquiles, que es el encargado de conectar los músculos de la pantorrilla de la parte inferior trasera de la pierna con los huesos del talón.

Esta lesión se da sobre todo en corredores que aumentan repentinamente la duración o intensidad de sus entrenamientos. Los síntomas comienzan normalmente con un dolor leve en la zona justo después de practicar deporte. El tratamiento, que puede llevarse a cabo de forma relativamente sencilla bajo supervisión médica, pasa por dar tiempo a que el tendón se repare, aunque en algunas ocasiones requiere de una intervención si los síntomas no remiten. 

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Lesiones de ligamentos de la rodilla

Los ligamentos son el tejido fibroso que une los huesos entre sí. Los que se lesionan de forma más frecuente son los de la rodilla, en donde encontramos los siguientes ligamentos:

  • Colateral medial.
  • Colateral lateral.
  • Cruzado anterior.
  • Cruzado posterior.

Cuando se produce el desgarro o rotura de uno de los ligamentos, se produce una inflamación localizada con un fuerte dolor, además de una sensación de que la rodilla cede al ejercer presión sobre ella.

Lesiones óseas

Las roturas de huesos debidas a impactos son frecuentes en la práctica de muchos deportes. Además de las fracturas, las lesiones óseas también incluyen otras, como las provocadas por la sobrecarga, que puede inflamar el periostio (tejido que recubre el hueso) y terminar en rotura. 

Sinovitis

El líquido sinovial reduce la fricción entre los cartílagos y otros tejidos en las articulaciones para lubricarlas y amortiguarlas durante el movimiento. Se encuentra recubierto por la membrana sinovial, que es la capa de tejido conjuntivo que recubre una articulación, como puede ser el hombro o la cadera. El problema se da cuando esta membrana  sufre un proceso de inflamación debido a un traumatismo deportivo. Los síntomas son sensación de calor en la zona, dolor e hinchazón. 

Bursitis 

La bursa es una bolsa llena de líquido que sirve para mullir el hueso con las estructuras que lo rodean, como los tendones y los músculos. 

Puede inflamarse debido a traumatismos o a movimientos repetitivos que se dan en algunos deportes. El síntoma más común es el dolor en la zona de la articulación afectada al presionar sobre ella o bien al moverla.

Dolor lumbar

Aunque las lesiones de la columna vertebral en atletas pueden afectar cualquiera de los segmentos, las ubicadas en la región lumbar son las más frecuentes. Pueden deberse a sobrecargas o a una mala condición física. Algunos deportes, como el atletismo, son más propensos a generar dolor lumbar.

Tips básicos para prevenir lesiones deportivas

Aunque pongamos todos los medios a nuestro alcance siempre existe un riesgo de sufrir lesiones deportivas. Sin embargo, sí que existen muchas medidas que podemos tomar, y en las que tenemos que centrar nuestros esfuerzos:

  • No saltarnos los calentamientos antes de entrenar: es crucial preparar al cuerpo antes de hacer deporte, puesto que pasar de un estado de inactividad a un ejercicio intenso puede ocasionar lesiones. El calentamiento ha de hacerse manera gradual, trabajando los músculos de los más generales a los más específicos.
  • Evitar el enfriamiento: del mismo modo que no es bueno pasar de reposo a una actividad física intensa, tampoco es conveniente el proceso contrario, es decir, dejar en seco de practicarla. El cuerpo necesita ir saliendo gradualmente del ejercicio que estemos realizando, por eso conviene finalizar con unos 15 minutos de actividad suave antes de parar del todo.
  • Estirar después de la práctica deportiva: Una vez realizado un ejercicio intenso, el músculo se activa y aumenta el tono muscular, por lo que, para volver a su estado habitual, es aconsejable realizar estiramientos que normalicen el tono muscular, mejoren la circulación y prevengan la aparición de futuras lesiones. 
  • Hidratarnos bien y llevar una alimentación adecuada: el deporte genera pérdida de líquidos y de calorías. Por este motivo es importante que bebamos agua y que aportemos a nuestro organismo los nutrientes necesarios. 

¿Cómo puede ayudar la genética a prevenir lesiones deportivas?

Además de las medidas básicas que acabamos de enumerar, existe otro factor que también te puede ayudar a evitar algunas de las lesiones deportivas más frecuentes: la genética.

Y es que, algunos genes están asociados a una mayor susceptibilidad a sufrir unas de las lesiones deportivas más comunes: lesión de ligamentos y  tendinopatía de Aquiles.

¿Te gustaría saber si tu predisposición a estas tres lesiones es mayor? Ahora puedes obtener esta información de manera sencilla, realizándote el test myGenome.

Conocer si tienes propensión genética a estas dolencias es importante, no solo para adaptar tus entrenamientos deportivos, sino para que realices cualquier tipo de actividad física de forma más segura y así puedas prevenir lesiones crónicas.

Lesiones

 Basta con tropezar o realizar un mal movimiento en el gimnasio para que nos lesionemos. Por eso es importante que conozcamos bien nuestro cuerpo y sus límites, además tener presente cómo podemos ejercitarnos de manera correcta y segura. Aprende junto a nosotros cómo puedes evitar lesiones y así obtener todos los beneficios que el deporte nos ofrece.

Las lesiones deportivas son aquellas que ocurren durante el ejercicio físico, sin importar si es una práctica competitiva o recreacional. Algunas de estas ocurren de forma accidental y otras pueden ser el resultado de malas prácticas, sobre carga o del uso inadecuado del equipo de entrenamiento.

En algunos casos las personas se lastiman cuando no cuentan con una buena condición física o por la falta de ejercicios de calentamiento o de estiramiento antes hacer ejercicio.

Las lesiones deportivas se pueden producir por diversos motivos, sin embargo, entre los principales y más comunes encontramos:

  • Caídas
  • Falta de entrenamiento
  • No calentar antes de realizar actividad física
  • No usar el equipo de protección del deporte
  • Utilizar la técnica incorrecta para realizar un deporte
  • Sobrecarga muscular
  • z
  • Entrenamiento excesivo
  • Levantamiento de peso mayor a lo debido
  • Alimentación inadecuada
  • Falta de concentración y coordinación

A su vez, las lesiones que más se producen en la práctica deportiva son:

  • Esguinces o torceduras de ligamentos
  • Desgarros de músculos y tendones
  • Lesiones en la rodilla
  • Hinchazón muscular
  • Lesiones en el tendón de Aquiles
  • Dolor a lo largo del hueso de la canilla o tibia
  • Fracturas
  • Dislocaciones

Estas dolencias se pueden clasificar en dos tipos, agudas y crónicas, diferenciándose de la siguiente manera:

  • Lesiones agudas: ocurren de forma repentina mientras se está haciendo ejercicio. Son las más frecuentes e incluyen esguinces de tobillo, distensiones en la espalda y fracturas en las manos.
  • Lesiones crónicas: ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por un largo tiempo. Son recurrentes y molestas para la persona.

Los síntomas de las lesiones deportivas varían de acuerdo a si la dolencia es aguda o crónica, y también dependerán del tipo de lesión que se tenga, ya sean fracturas, esguinces, torceduras, etc.

Los síntomas de una lesión aguda incluyen:

  • Dolor grave repentino
  • Hinchazón
  • No poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pie
  • Brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
  • Dificultades en el movimiento normal de una articulación
  • Extrema debilidad en una pierna o un brazo
  • Hueso o una articulación visiblemente fuera de su sitio

Los síntomas de una lesión crónica incluyen:

  • Dolor mientras está haciendo ejercicio
  • Dolor leve incluso en reposo
  • Hinchazón

¿Cómo se trata una lesión deportiva?

Los tratamientos frente a una lesión deportiva dependerán de su tipo y gravedad, por lo que es importante visitar a un especialista que indique los procedimientos más adecuados para nuestra lesión. Algunos de los tratamientos más comunes para estas dolencias son:

  • Uso de medicamentos antiinflamatorios como la aspirina, el ibuprofeno, ketoprofeno o naproxeno, siempre siguiendo indicaciones médicas. Recuerda que no debes automedicarte
  • Inmovilización del área afectada, con cabestrillos, entablillados, yesos e inmovilizadores de piernas
  • Cirugía correctiva de los tendones y ligamentos desgarrados, o bien para colocar los huesos quebrados en posición correcta
  • Rehabilitación con ejercicios kinesiológicos para ayudar a que la zona lesionada vuelva a la normalidad
  • Reposo, para que sane la lesión

¿Cómo se previenen las lesiones deportivas?

A menos que sean producto de un accidente, las lesiones deportivas se pueden prevenir con facilidad. Algunos consejos para evitar dolencias en nuestro cuerpo son:

  • Evitar el doblar las rodillas más allá del punto medio al agacharse
  • Al estirarte, hazlo sin torcer las rodillas
  • Si realizas ejercicios con saltos, dobla las rodillas al aterrizar para amortiguar el impacto
  • Realiza ejercicios de calentamiento antes de practicar cualquier deporte
  • Realiza estiramientos antes de hacer ejercicio
  • No esforzarse demasiado. La sobrecarga muscular puede terminar en lesiones crónicas
  • Hacer ejercicios de enfriamiento después de practicar deportes o hacer ejercicio
  • Usar calzado de talla apropiada, que provea estabilidad y que absorba el impacto
  • Utilizar superficies blandas para hacer ejercicio
  • Evitar correr en el asfalto o el cemento
  • Correr en superficies planas

Tipos de lesiones deportivas y causas que las provocan


 

Practicar deporte es importante para mantener una buena salud: ayuda a prevenir y tratar el sobrepeso, la hipertensión y la diabetes, además de reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Sin embargo, existe la posibilidad de que la práctica de ejercicio físico ocasione lesiones. En este artículo describimos las lesiones deportivas más comunes y sus causas, así como las principales medidas para prevenirlas y tratarlas.


Lesiones deportivas más comunes

Las lesiones deportivas pueden afectar a diferentes tejidos del cuerpo, incluyendo músculos, tendones, ligamentos, articulaciones o huesos. Entre los traumatismos más habituales asociados a la práctica deportiva se encuentran:

• Tendinitis. Consiste en la inflamación de un tendón, y suele originarse por la repetición de un determinado movimiento en el tiempo. Las tendinitis pueden conducir a diferentes lesiones deportivas, como la epicondilitis lateral (también conocida como codo de tenista), la epicondilitis medial (codo de golfista) o la tendinitis rotuliana (rodilla de saltador). Aunque ninguna de estas tres lesiones es exclusiva de deportistas, la epicondilitis lateral es frecuente en personas que practican deportes de raqueta; la epicondilitis medial, en personas que practican golf, deportes de raqueta o entrenamiento con pesas; y la tendinitis rotuliana, en personas que practican deportes en los que se salta repetidamente, como el baloncesto y el voleibol.

• Distensiones musculares. Consisten en la rotura de fibras musculares debido a un estiramiento repentino del músculo. Un ejemplo de distensión muscular habitual asociada al ejercicio es la de los músculos isquiotibiales, que se localizan en la parte posterior de los muslos; esta lesión se da con frecuencia al practicar deportes que implican correr rápido y detenerse bruscamente, como el fútbol, el baloncesto, el tenis o el running.

• Esguinces. Son torceduras bruscas de una articulación, que pueden incluir la rotura de ligamentos o fibras musculares próximas. Los esguinces más frecuentes cuando se practica deporte son los que afectan a muñecas, tobillos y rodillas.

• Daños del cartílago, como el que tiene lugar en los desgarros y roturas de menisco. Deportes como el tenis y el baloncesto, en los que se pivota sobre la rodilla, aumentan el riesgo a sufrir lesiones de menisco.

• Fracturas o roturas de hueso. Las más habituales al practicar deporte afectan a piernas, brazos, tobillos, muñecas y dedos de las manos o de los pies.

Aparte, las lesiones deportivas se pueden clasificar en agudas y crónicas. Las lesiones agudas se dan de forma súbita, como las fracturas o los esguinces, y sus síntomas más característicos son dolor repentino, inflamación y dificultad de movimiento. Por el contrario, las lesiones crónicas tienen un desarrollo más lento, ya que se producen por la repetición de un mismo movimiento durante un periodo de tiempo largo, como es el caso de algunas tendinitis. Las lesiones crónicas también provocan inflamación y suelen causar dolor incluso cuando se está en reposo. 


¿Por qué se producen y cómo prevenirlas?


Las lesiones deportivas pueden tener lugar por diferentes causas. Entre ellas se encuentran los accidentes (por ejemplo, las caídas), la falta de calentamiento antes de hacer ejercicio, el uso de un equipo deportivo inadecuado, una mala técnica o la falta de forma física para llevar a cabo el ejercicio.
Teniendo en cuenta estas causas, para reducir el riesgo a sufrir una lesión deportiva será necesario realizar ejercicios de calentamiento para preparar al cuerpo, hacer un ejercicio adecuado de acuerdo con la forma física, usar un equipo apropiado (calzado, rodilleras, espinilleras,...) y aprender las técnicas correctas, en especial al iniciar una actividad nueva. También existen geles de masaje a base de extractos vegetales como la árnica, el hipérico y la caléndula, destinados a la preparación y recuperación de músculos y ligamentos; estos se aplican antes y después de la práctica deportiva para ayudar a prevenir estas lesiones.


¿Qué hacer ante una lesión deportiva?


Es importante dejar de hacer ejercicio físico en el momento que se perciban los síntomas de una lesión, ya que continuar con la actividad puede empeorarla y retrasar la recuperación.
En los casos en los que aparezca un dolor intenso, haya sangrado abundante, exista sospecha de fractura o luxación, se haya producido una lesión grave en la cabeza, o cuando una lesión previa se inflame o duela, es necesario acudir a un centro de atención sanitaria. En caso contrario, los síntomas suelen mejorar guardando reposo, aplicando frío en la zona afectada varias veces al día y manteniendo en alto (por encima del corazón) la zona lesionada. Para mitigar el dolor y reducir la inflamación, también se puede acudir a la farmacia para la recomendación de los productos más adecuados, como analgésicos, antiinflamatorios o productos de aplicación tópica, como los sprays de efecto frío que proporcionan un alivio inmediato del dolor muscular o articular.

En cualquier caso, si estas medidas no son suficientes y los síntomas persisten será necesario recibir atención médica.