lunes, 21 de mayo de 2018

COMO PREVENIR LESIONES EN LA ESPALDA



La espalda está compuesta de huesos, músculos y otros tejidos que se extienden desde el cuello hasta la pelvis. Las lesiones en la espalda pueden ser provocadas por el deporte, trabajos en la casa o en el jardín o una sacudida repentina, como en un accidente de tránsito. La parte baja de la espalda es el sitio donde más comúnmente ocurren las lesiones y el dolor de espalda. Algunas de las lesiones de espalda más comunes son: Torceduras y distensiones o esguinces. Hernias de disco. Vértebras fracturadas. Estas lesiones pueden causar dolor y limitar los movimientos. Los tratamientos varían, pero pueden incluir medicamentos, frío, reposo en cama, fisioterapia o cirugía. Se pueden evitar algunas lesiones de espalda manteniendo un peso saludable, utilizando el apoyo de las piernas cuando levanta objetos y usando un soporte para la parte baja de la espalda al sentarse. La espalda es una parte de nuestro cuerpo que sufre constantes agresiones del exterior, y es que aguanta mucha presión a lo largo del día. Pero en muchos casos esto se acentúa si realizamos movimientos inadecuados o mantenemos unos hábitos nocivos. Es importante que en nuestro día a día sigamos una serie de pautas necesarias para que nuestra espalda se encuentre siempre relajada evitando lesiones cervicales, dolores lumbares, contracturas… Para ello simplemente tenemos que educar nuestra conducta y saber cómo debemos comportarnos en cada momento para descargar tensión de la espalda siempre que nos sea posible. Nuestra postura es muy importante para la salud de nuestra espalda. La columna debe estar casi siempre recta evitando movimientos extraños y posturas forzadas que descargan todo el peso de nuestro cuerpo en la columna. Cuando nos sentamos, andamos o realizamos ejercicio tenemos que prestar especial atención en la postura de la espalda. Los movimientos en los que retorcemos la columna con posturas forzadas pueden desencadenar en lesiones o futuras dolencias. Es importante que tengamos la espalda fuerte. Los músculos son los que protegen a los huesos y los que aguantan todo el empuje. Es por esto que es primordial mantener un buen tono muscular en la espalda. Lo podemos conseguir realizando ejercicios de tonificación como levantamiento de pesas, natación, pilates… Si nuestros músculos no están en perfectas condiciones tenemos un riesgo mayor de lesionarnos. A la hora de levantar peso nunca debemos cargarlo en la espalda. en nuestro cuerpo hay más grupos musculares que nos sirven para mover objetos y realizar levantamientos. Para evitar que trabajemos solamente con la espalda cuando levantemos un peso lo que tenemos que hacer es agacharnos al nivel del objeto con las rodillas flexionadas y levantar el peso progresivamente apoyándolo en las rodillas y luego en el pecho. Lo mismo sucede cuando llevamos carga en las manos. No debemos nunca ir desequilibrados pues podemos lesionarnos con facilidad. Lo ideal es repartir el peso de la carga entre las dos manos. Con este equilibrio conseguimos que la columna se mantenga recta y no cargue más peso en un lado que en otro. Lo mismo sucede cuando realizamos ejercicio, nunca debemos descompensar la carga. Cuando permanezcamos mucho rato de pie es importante que no carguemos el peso en la zona lumbar. Es necesario que cambiemos habitualmente la postura subiendo una pierna un poco más alta que la otra, andando para descargar la zona de la espalda… Para que no se cargue la espalda debemos evitar llevar calzado plano. Es aconsejable usar un poco de tacón que nos ayudará a repartir mejor el peso. Estos son algunos consejos que debemos seguir si queremos evitar los molestos dolores de espalda o futuras alteraciones de la columna, un mal que va en aumento por el ritmo de vida que llevamos.

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CONCENTRACION Y MEMORIA

 


La memoria es una función cerebral fascinante, mediante ella el Sistema Nervioso codifica, almacena, organiza y recupera una gran variedad de tipos de información que resultan de vital importancia para el individuo en particular. Los conocimientos actuales nos permiten conceptualizar a la memoria como conformada por una red compleja de subsistemas de memoria que pueden trabajar en paralelo, cooperando e incluso en ocasiones funcionar de forma competitiva entre sí. La evolución de la clasificación de los sistemas de memoria se ha desarrollado en paralelo al conocimiento acerca del funcionamiento del los procesos mnésicos. Las primeras aproximaciones al estudio de la memoria estaban conformadas por métodos filosóficos que comprendían la observación, reflexión, lógica, etc. En el siglo XIX surgieron los primeros estudios científicos para el estudio experimental de la memoria. Autores como Ebbinghaus o Lashley estudiaron por primera vez la memoria humana y animal respectivamente. Los conductistas como Pavlov, Skinner, Thorndike y Watson sentaron las bases del aprendizaje asociativo que conocemos como condicionamiento clásico y condicionamiento operante. Más tarde los estudios neuropsicológicos de pacientes con lesiones quirúrgicas focales temporales arrojaron resultados contundentes acerca del sustrato anatómico de la memoria declarativa en el lóbulo temporal, lo que inició una avalancha de estudios y descripciones neuropsicológicas cada vez más finas sobre las consecuencias de las lesiones y patologías cerebrales en los distintos procesos de memoria. Más recientemente, los estudios de los procesos celulares y moleculares de las formas de aprendizaje más elementales (habituación y sensibilización) en modelos de animales invertebrados han demostrado los requerimientos celulares mínimos para el establecimiento del aprendizaje así como los mecanismos moleculares diferenciales involucrados en la memoria de corto y largo plazo. A últimas fechas, la introducción de los estudios de neuroimagen funcional en pacientes enfermos y sanos ha permitido la expansión de los conocimientos sobre el funcionamiento dinámico y en tiempo real de los diversos procesos de memoria. En la actualidad la clasificación más aceptada de los sistemas de memoria de largo plazo considera dos grandes esferas principales: la memoria declarativa y la no declarativa. La memoria declarativa se refiere a la que contiene información de la cual se tiene un registro consciente y que se puede verbalizar o transmitir fácilmente a través de algún medio a otro individuo. La memoria no declarativa comprende información que no se puede verbalizar fácilmente o cuyo aprendizaje puede ser inconsciente e incluso involuntario. La memoria declarativa se subdivide en memoria semántica y episódica. El ámbito de la memoria semántica es la información almacenada acerca de las características y atributos que definen los conceptos (hechos que carecen de un marco espacio temporal definido), así como los procesos que permiten su recuperación de forma eficiente para su utilización en el pensamiento y el lenguaje actual. Los estudios de imagen funcional han demostrado que la información sobre las características de objetos específicos que es necesaria para la generación de conceptos es almacenada dentro de los mismos sistemas neuronales que están activos durante la percepción de esos mismos estímulos. El rol del lóbulo temporal en esta variedad de memoria está comprobado por estudios experimentales y clínicos, pero los estudios de imagen funcional han demostrado otras áreas asociadas a la codificación y recuperación semántica cuyo papel aún no ha sido comprendido por completo. INTRODUCCIÓN: La memoria es sin duda un proceso cerebral notable pues, mediante él, el Sistema Nervioso codifica, organiza y almacena los sucesos pasados de tal forma que en ocasiones permite recordar de manera consciente eventos en el pasado distante tan vívidamente como si se experimentaran nuevamente. Estos recuerdos con frecuencia traen consigo experiencias emocionales intensas que van desde lo maravilloso hasta lo atemorizante. La experiencia presente está inexorablemente entretejida con los recuerdos, y el significado de las personas, de las cosas y de los eventos del presente depende de algún modo de la experiencia previa, es decir, de la memoria, de modo que el presente pierde su realce sin el pasado. La memoria no es una función cerebral estática, única o aislada, se comporta más bien como un conjunto de funciones cerebrales distintas pero estrechamente interrelacionadas que están orientadas hacia un mismo fin, por lo que resulta más correcto denominarla en términos de sistemas de memoria. Podría intentar definirse someramente a la memoria como un grupo de funciones cerebrales que tienen la tarea de clasificar, codificar, almacenar y recuperar una gran diversidad de tipos de información que resultan de importancia para el organismo en particular. La taxonomía de estos sistemas ha evolucionado paralelamente al conocimiento de las bases anatómicas y fisiológicas de la memoria.1,2 Debido a su gran extensión, el estudio correcto de los procesos de memoria ha sido tema de innumerables textos especializados a lo largo del tiempo, ya que se trata de un tema que puede abordarse desde muy distintos puntos de vista (molecular, celular, neuroquímico, anatómico, evolutivo, neuropsicológico, etc.) y se encuentra en constante actualización. El presente artículo no pretende constituirse como un tratado sobre los procesos que componen o generan la memoria, sino únicamente realizar una breve reseña sobre la evolución histórica del estudio de los procesos de memoria, enunciar las bases de la taxonomía actual de una forma sencilla y práctica, y destacar algunos puntos de polémica y debate actuales al respecto. Antecedentes y evolución histórica: El estudio teórico de la memoria y el aprendizaje se inició desde los tiempos de Platón y Aristóteles. En las teorías del conocimiento de este último se hace alusión por primera vez a distintos niveles de conocimiento (conocimiento sensible vs. entendimiento), pues para Aristóteles el verdadero saber estaba más allá de la sensación y la simple experiencia, pues además implica el conocimiento acerca de la causa y motivo de los sucesos u objetos; además señaló que el fundamento del aprendizaje y la memoria son las asociaciones entre dos sucesos (como ocurre entre el rayo y el trueno);3 sin embargo, hasta antes del siglo XIX el estudio de la memoria sólo se limitaba a métodos más empíricos y filosóficos que científicos, es decir, para su estudio se utilizaban métodos como la lógica, la introspección, la comparación, la reflexión, etc. Fue hasta el siglo XIX que comenzaron los primeros reportes y estudios respecto a la memoria y sus trastornos. En realidad, la noción sobre los distintos tipos o sistemas de memoria no es nueva y se puede encontrar ya en la literatura de los siglos XVIII y XIX, en escritos psicológicos que distinguen, por ejemplo, la memoria de los hábitos (habilidades mecánicas).2 De esta época son de destacar los siguientes autores: Hermann Ebbinghaus, quien en 1885 fue el primero en realizar estudios experimentales sobre la memoria de repetición verbal en seres humanos, utilizando silabas sin sentido, y además describe por primera vez la mejoría progresiva del rendimiento durante la adquisición de nuevas tareas o <<curva de aprendizaje>> William James (1890), quien en su Tratado de Psicología, fue pionero al proponer la distinción entre memoria de corto y largo plazo; Sergei Korsakoff, quien describe junto con Carl Wernicke, el síndrome amnésico (acompañado de ataxia y oftalmoplejía), que actualmente lleva su nombre (Síndrome de Wernicke–Korsakoff) y además propone el estudio de los trastornos de memoria (amnesias) como un medio importante para conocer los procesos mnemónicos normales;6,7 pero quizá uno de los exponentes más importantes de esta época, y menos reconocidos en el medio científico, es el biólogo alemán Richard Semon, al que se atribuye la autoría de uno de los términos más utilizados en la bibliografía actual de la memoria: el engrama. De hecho, en sus teorías distinguió tres aspectos diferentes que componían los procesos de memoria: la engrafía, que representaría el proceso de codificación de la información, el engrama que representaría todos los cambios que ocurren en el Sistema Nervioso y que preservan los efectos de la experiencia, y la ecforia, que representaría la recuperación de información; en su teoría también propuso que para que ocurriera la ecforia de forma eficaz (recuperación) sería necesario que se reunieran nuevamente las condiciones que prevalecían en el momento de la engrafía(adquisición); además también propuso ideas novedosas sobre el beneficio de la repetición en la memoria, sin embargo, su teoría recibió muy poco apoyo en su época lo cual se ha reflejado en el desconocimiento de sus contribuciones hasta nuestros días. A pesar de todas estas contribuciones, hasta este momento a los procesos de memoria no se les reconocía un sustrato anatómico específico dentro del Sistema Nervioso. La primera asociación anatómica entre las lesiones cerebrales focales (específicamente del lóbulo temporal) y la memoria, se atribuye a Bekhterev, en 1899 quien demostró en un paciente cuyo principal problema era una alteración grave de la memoria reciente, la presencia de lo que él denominó <<reblandecimiento>> de áreas corticales específicas como el uncus, el hipocampo y áreas adyacentes de la corteza cerebral temporal. A principios del siglo XX, la corriente científica del <<conductismo>>, con sus principales exponentes Thorndike,Pavlov, Watson y Skinner, estudiaron las características y componentes de un tipo particular de aprendizaje y memoria: el que se deriva de la asociación repetida entre un estímulo y una respuesta (condicionamiento clásico) o entre un estímulo y una conducta (condicionamiento operante). Sin duda los conocimientos aportados por la corriente del conductismo fueron de los más importantes en los inicios del siglo XX, sin embargo, merece la pena señalar las aportaciones del novelista francés Marcel Proust (1913) quien realizó descripciones teóricas trascendentes y muy novedosas acerca del fenómeno de la experiencia consciente. En su serie de novelas que reciben el nombre de <<En busca del Tiempo perdido>> se establecen las bases de lo que él denominó <<memoria involuntaria>>, que consistía en una memoria basada en la adquisición supraconsciente de información, es decir, información cuya adquisición no ha sido dirigida por la atención o por la volición inteligente del sujeto, y a la cual eventualmente puede tenerse acceso mediante algún estímulo externo que la hace evidente.14 Estas teorías estaban sin duda adelantadas a su tiempo y conforman hasta la actualidad uno de los terrenos mas fértiles de polémica en el estudio de la memoria y su relación con la conciencia. A pesar de todas estas aportaciones científicas fue quizá Karl Lashley, en 1929, el que inició formalmente el estudio experimental de la memoria con su investigación llevada a cabo en ratas, encontrando que el deterioro en el desempeño en laberintos se correlacionaba más con la extensión de las lesiones cerebrales que con la localización de las mismas. Con estos resultados se sostuvo la hipótesis de la <<equipotencialidad>> de las áreas corticales la cual establecía que, con excepción de las áreas motoras y sensitivas primarias, al resto de las funciones cerebrales complejas contribuían de igual forma todas las áreas corticales.15 Dicha hipótesis se encuentra en oposición directa con el concepto actual sobre los distintos sistemas y sustratos anatómicos para la memoria, aunque se trató sin duda de la primera aproximación realmente científica al estudio experimental de la memoria en el laboratorio. Simultáneamente a esta propuesta se describieron cada vez más casos clínicos en los que, contrariamente a lo establecido por esta teoría, se demostraba una asociación entre las lesiones del lóbulo temporal y las alteraciones de la memoria, así como diversos trastornos de memoria asociados a secuelas de infecciones cerebrales con afectación del lóbulo temporal. En 1949, Donald Hebb publicó su ya famoso libroThe organization of behavior, a neuropsychological theory, donde propuso por primera vez que la memoria podría estar conformada por subsistemas de almacenamiento transitorio de información dependientes de circuitos neuronales redundantes, y otros sistemas más perdurables ligados a cambios estructurales en las neuronas tanto pre– como postsinápticas, siendo ésta la primera propuesta que aseguraba que la memoria se encontraba conformada por subsistemas de memoria, además de sugerir el sustrato morfofisiológico de la memoria de largo plazo. Sin duda, una evidencia trascendental en el estudio de la memoria provino de la observación de las alteraciones neuropsicológicas resultantes de las lesiones quirúrgicas o traumáticas del lóbulo temporal. En 1958, Wilder Penfield y Brenda Milner describieron dos casos en los que se había realizado resección de las estructuras mediales del lóbulo temporal como tratamiento para mejorar la intensidad de las crisis epilépticas, y encontraron como secuela postquirúrgica una severa alteración para el aprendizaje de material nuevo (amnesia anterógrada), sin alteración importante del rendimiento intelectual general. Estos pacientes conservaban además la atención y la memoria inmediata. Más aún, en los casos en los que la resección fue unilateral, se encontró alteración de la memoria de forma selectiva dependiendo del tipo de material recordado; esto es, para el material verbal cuando la resección fue izquierda, y para el material no verbal (visual) cuando fue derecha. Los reportes de estos casos llamaron la atención de William Scoville, quien también realizaba una cirugía de resección temporal–medial bilateral (como alternativa a la lobotomía frontal para el alivio de la psicosis grave en pacientes con esquizofrenia). Este autor obtuvo resultados postquirúrgicos en la memoria semejantes a los reportados por Penfield y Milner. A consecuencia de esto, Milner fue invitada a estudiar los casos de Scoville y logró documentar amnesia anterógrada en todos los casos en los que la cirugía incluía el hipocampo y el giro del parahipocampo; sin embargo, no encontró ninguna alteración residual de la memoria cuando la cirugía sólo se limitaba al uncus y la amígdala lo cual concordaba con reportes previos de Sawa et al. El estudio, la descripción detallada y el seguimiento de uno de los casos de Scoville (el famoso paciente HM), sentaron un antecedente muy importante en el estudio de la memoria, contradiciendo de forma casi definitiva la noción de la <<equipotencialidad>> cortical cerebral, además de ayudar a esclarecer la participación del lóbulo temporal en los mecanismos de la memoria explícita. Se pueden consultar descripciones y análisis neuropsicológicos más detallados de este caso en diversos artículos publicados con anterioridad.
 — con Dra Patricia María Quesada.

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PUNTOS DE DOLOR DE LA FIBROMIALGIA



La Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica son dos enfermedades diferentes pero con una forma de presentación y síntomas similares, lo que confunde muchas veces al no experto. El diagnóstico diferencial entre ambas y el descartar otras posibles causas de dolor y fatiga, es fundamental para un correcto enfoque diagnóstico, pronóstico y terapéutico. La Fibromialgia es una enfermedad de causa desconocida (como el 67% de todas las enfermedades definidas hoy en día) cuyo síntoma principal es el dolor crónico generalizado que se localiza, esencialmente, en zonas musculares, tendinosas, articulares y viscerales. La Fibromialgia es la causa más frecuente de dolor generalizado y configura un grupo importante y heterogeneo de pacientes, que requiere un enfoque individualizado. En la actualidad, la Fibromialgia se hipotetiza que forma parte de un espectro amplio de síndromes ysituaciones clínicas que cursan con procesos de sensibilización e hipersensibilidad central, los llamados "Central Sensitivity Syndromes". El profesional más adecuado para confirmar el diagnóstico de la Fibromialgia es el reumatólogo, pues la fiabilidad diagnóstica del médico de asistencia primaria es baja (una unidad especializada confirmó el diagnóstico sólo en un 68% de los casos), aunque una vez diagnosticada, el seguimiento de los casos no complejos, puede quedar en manos del médico de familia. La coexistencia de la sensación de dolor generalizado con cuadros psiquiátricos, ha hecho que, recientemente, algunos reconocidos expertos, sugieran la denominación de "pseudofibromialgia" para estas formas de dolor. Esto es especialmente relevante en el dolor generalizado asociado al Trastorno Bipolar La verdadera Fibromialgia nada tiene que ver con cuadros psicopatológicos sino que responde a un incremento de la percepción del dolor a nivel del Sistema Nervioso Central. El diagnóstico diferencial entre el dolor percibido asociado a trastornos de ansiedad y/o depresión y un verdadero proceso de amplificación del dolor, es la base de la orientación de un tratamiento efectivo. La Fibromialgia es una enfermedad reconocida por todas las organizaciones médicas internacionales y por la OMS desde 1992. Está clasificada con el código M79.7 de la Clasificación Internacional de Enfermedades como una enfermedad reumatológica. Más bien al contrario, ninguna organización internacional niega su existencia y su definición. Aunque su causa, como decimos, es desconocida, cada vez se detectan más evidencias al respecto de una base genética de la Fibromialgia que se expresa ante determinadas circunstancias y que condiciona una respuesta anómala del Sistema Nervioso y una facilidad específica para incrementar los procesos de sensibilización al dolor ,al menos en aquellos casos que cursan con una extraordinaria sensibilidad dolorosa ante el tacto, el roce o los estímulos térmicos mínimos (alodinia). El dolor y otros síntomas de la Fibromialgia se autoalimentan con el paso del tiempo, lo que hace especialmente importante un diagnóstico precoz. El papel del Óxido Nítrico en esta sensibilización central se considera importante , a falta de estudios más amplios pero también existen fenómenos locales condicionados por alteraciones en la microcirculación que condicionan hipoperfusión muscular que parecen participar, al menos en algunos casos. De hecho, recientes trabajos apuntan que la Fibromialgia no es una entidad única, sino que existen subgrupos: los afectados por un claro incremento de la sensibilidad al dolor sin trastorno psiquiátricos o psicológico añadido, los que la asocian con depresión y los que tienen un dolor con características de somatización. Para algunos autores, solo el primer subgrupo constituiría la verdadera Fibromialgia. Esta propuesta parece confirmarse con los trabajos de Giesecke Es importante que dejemos de considerar a los enfermos con Fibromialgia como un grupo homogéneo. Las personas que han sufrido a lo largo de su vida, episodios de violencia grave, sufren Fibromialgia y otros procesos de dolor crónico con mayor frecuencia. Se piensa que ello es debido a la situación de estrés continuado que produce. La falta de Vitamina D se ha asociado a procesos de dolor crónico y a la presencia de depresión y ansiedad en la FM aunque estudios recientes de nuestro grupo cuestionan este planteamiento. Si lo desea puede descargar el trabajo del Dr. Ferran J.García titulado: "Síndrome de Dolor Neuroplásticamente Inducido (SDNI): Una aportación para la comprensión de la complejidad de la Fibromialgia.", en el que se desarrolla una hipótesis de trabajo para avanzar en el conocimiento de la Fibromialgia. (pdf en castellano 235 Kb.). Este trabajo es científico y no divulgativo, por lo que se precisa un buen nivel para su comprensión. La alta prevalencia de la Fibromialgia (se estima hasta un 4 % de la población general adulta, aunque estudios del año 2000 la cifran en España en un 2-3%), hacen de este síndrome un problema de salud pública importante y de difícil abordaje. Buena prueba de ello son los numerosos documentos de consenso y guías clínicas, a veces absolutamente discrepantes entre ellas, que se dedican a esta patología. Un ejemplo sería la revisión titulada "Documento de consenso interdisciplinar para el tratamiento de la fibromialgia", publicado en abril de 2010 en una revista de psiquiatría. Con respecto al sexo, la Fibromialgia es una patología que afecta masivamente a las mujeres en una proporción que se cifra entre 8/1 y 20/1 (mujeres / hombres), sin que sepamos a qué se debe esta masiva predilección por el sexo femenino. Pese a ello es conveniente recordar que existen hombres con Fibromialgia, pues a veces su diagnóstico se hace más difícil por ésta circunstancia. Las personas que la padecen, sufren dolores en distintas partes del cuerpo que pueden llegar ser muy intensos. El término mialgia indica dolor muscular; por el contrario, la miositis está causada por inflamación del tejido muscular y es un término inapropiado para la Fibromialgia, en la que la inflamación está ausente. La Fibromialgia no debe confundirse con cuadros inflamatorios como la Polimialgia Reumática. En la Fibromialgia el dolor tiene que ser generalizado y existen otras formas similares de dolor regional o localizado (por ejp. Síndrome de dolor miofascial, relacionado con sobreesfuerzo o micro traumatismos). Además del dolor y el agotamiento, las personas con Fibromialgia experimentan algunos de los siguientes síntomas: trastornos del sueño, síndrome del intestino irritable, anquilosamiento y rigidez del cuerpo, dolores de cabeza o de la cara, malestar abdominal, vejiga irritable, parestesia, entumecimiento u hormigueo, dolores del pecho y costocondralgia (dolores musculares donde las costillas se juntan con el esternón), desequilibrios y mareos, mayor sensibilidad al medio ambiente, etc. Los síntomas tienden a fluctuar y no necesariamente ocurren simultáneamente. Se ha sugerido a través de estudios científicos que los pacientes afectados por dolor crónico y por Fibromialgia, tienen un riesgo más elevado de muerte accidental. La alta prevalencia del síndrome ha hecho de la Fibromialgia un problema asistencial de primera magnitud y se trabaja para definir marcadores biológicos indicadores de la potencial gravedad. Uno de los más estudiados son los genotipos del gen COMT que puede descargar desde este enlace interno(pdf en castellano 153 Kb.) y que ha permitido describir un perfil genético diferenciado entre Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica que afecta a las formas más severas de ambas enfermedades. Este trabajo apoya la idea de que dentro de lo que actualmente conocemos como Fibromialgia, existen cuadros diferentes. Lea la nota de aviso sobre análisis de polimorfismos del gen COMT. Recientes e interesantes estudios sugieren que un embarazo con altos niveles de estrés o traumas, podría favorecer en el feto hembra (no en el varón) una alteración en la glándula suprarrenal que facilitaría el desarrollo de la Fibromialgia ¿Cómo se manifiesta la Fibromialgia? "Hipertensión del sistema de procesamiento del dolor". Los pacientes con Fibromialgia se quejan de que les duele todo y manifiestan sentir fuertemente doloridos los músculos del cuerpo; muchas veces el dolor va acompañado de una sensación de quemazón o fatiga muscular. La Fibromialgia puede ser leve, moderada o severa, en función de la afectación que la enfermedad produce en la vida del enfermo De acuerdo al caso, una persona con Fibromialgia leve responderá a los tratamientos sintomáticos y seguirá trabajando y desempeñándose bien en casi todas las esferas de su vida. Alguien con Fibromialgia moderada probablemente tendrá problemas en uno o dos aspectos de la vida cotidiana como por ejemplo en el ámbito laboral por ausentismo reiterado, o en los vínculos interpersonales, cuando surgen dificultades secundarias por la falta de comunicación y/o comprensión de los efectos que causa la sintomatología en general y el dolor en particular. Mucha mas complicada es la situación de la persona con Fibromialgia grave (entre un 10 y un 17% de todos los casos) cuando a causa de la enfermedad estas personas dejan de ser socialmente activas y laboralmente productivas, quedando severamente descompensados. La intensidad del dolor puede fluctuar a lo largo del tiempo pero normalmente nunca desaparece por completo. El dolor acostumbra a ser más intenso por la mañana, durante los cambios de clima y durante los episodios de ansiedad y estrés (las buenas noticias también causan estrés). Cuando la persona afectada por Fibromialgia permanece inmóvil por espacio de cierto período de tiempo (por ejemplo en el cine, la sala de espera o en una reunión social), sus músculos se vuelven duros y dolorosos. El inicio del movimiento por la mañana es dificultoso porque los músculos están rígidos y son a su vez dolorosos. Las personas con Fibromialgia, refieren un gran cansancio que parece relacionado con los trastornos del sueño. Estos trastornos del sueño, que condicionan en general, una falta de sueño profundo, afectan también a la capacidad de concentración y a la memoria inmediata, produciendo síntomas que pueden confundirse con alteraciones neurocognitivas. Aunque la severidad de los síntomas varia en cada persona, la Fibromialgia se parece a un estado de convalescencia de una enfermedad. Este aspecto y muchos de los síntomas de la Fibromialgia tienen gran similitud con otra enfermedad crónica conocida como Síndrome de Fatiga Crónica, aunque existen características diferenciales que un experto valorará. Ambas enfermedades pueden coexistir en una misma persona. De hecho, casi un 80% de pacientes con SFC cumplen criterios para el diagnóstico de FM, sin embargo, solo un 8% de pacientes con FM cumples criterios para diagnóstico del SFC. En la actualidad, la Fibromialgia es una enfermedad fácil de identificar y de diagnosticar por un médico experto. La naturaleza difusa del dolor en todo el sistema músculo esquelético y la falta de alteraciones inmuno-endocrinas específicas, son las características que ayudan a distinguirla del SFC. Agregación familiar Está comprobado que existe una "agregación familiar", es decir, familias en las que es más frecuente que ocurran casos de Fibromialgia. El riesgo de sufrir Fibromialgia si se tiene un familiar de primer orden con la enfermedad, es superior en 8,5 veces al de la población sin esta coincidencia. Parece razonable que en el ámbito familiar las costumbre y hábitos sean las mismas y por lo tanto, que una persona desarrolle Fibromialgia o no, parece que puede venir condicionado por factores genéticos . lEn jóvenes con FM, un 71% de sus madres la tienen. La prevalencia en familiares directos de afectados por FM es de un 41% en mujeres y un 14% en varones. Factores predisponentes Son desconocidos. Trabajos recientes apuntan que los embarazos vividos en situación continuada de estrés severo podrían favorecer el desarrollo de la Fibromialgia en las hijas, por una alteración continuada en la secreción del cortisol. Determinados perfiles genéticos parecen ser más frecuentes en las formas más graves de Fibromialgia, siendo necesarios estudios de validación y comparación para sentar esta afirmación. La agregación familiar de la Fibromialgia parece bien establecida, como hemos comentado anteriormente (existirían rasgos genéticos que aumentarían el factor de riesgo de sufrirla pero no es una enfermedad hereditaria). Hablemos un poco del dolor en la Fibromialgia Todos nosotros conocemos que es el dolor. Lo aprendemos desde muy temprana edad, sabemos que es parte de la vida, y oímos hablar de él en la TV, en la radio, etc. Existe una experiencia de dolor corriente que se experimenta regularmente en lo cotidiano. Solemos llegar a casa después de una larga jornada de trabajo con dolor de cabeza, de cintura o de espalda; sufrimos intensos dolores de brazos o de piernas después de un fin de semana intenso de actividad deportiva, o a continuación de un viaje o de una mudanza.
Frente a la experiencia de dolor, todos tenemos expectativas. Una expectativa es que seguramente estamos frente a un tipo de dolor agudo que es temporal, que va a desaparecer con el tiempo, descanso o con algún tratamiento indicado médicamente. Sabiendo que hay un fin para este dolor particular, pronto aprendemos a manejarlo y a hacer lo necesario mientras dure para sentirnos mejor hasta que pase. Otra expectativa es que el dolor no interfiera con nuestras tareas, roles o funciones. Ninguno de nosotros espera que estos dolores lleguen a ser tan intensos y profundos que nos impidan levantarnos para ir a trabajar y cumplir con nuestras obligaciones y responsabilidades. La Fibromialgia causa dolor crónico que es muy distinto del dolor agudo. No nos podemos levantar de la cama, nos duele cualquier lugar del cuerpo donde quiera que lo presionemos. Cada músculo del cuerpo nos duele pero igual nos tenemos que levantar e ir a trabajar. Este tipo de dolor es el que cada persona con Fibromialgia atraviesa cada día y a pesar de ello, trata de hacer todas sus tareas diarias a pesar del dolor. Muchos enfermos refieren su dolor como intenso e insoportable. En la Fibromialgia es característica la presencia de los llamados "puntos sensibles". Estos puntos sensibles están situados a largo del cuerpo y pueden desarrollarse en varias formas, aunque todavía no se comprende exactamente como se originan. El comité que los seleccionó determino en un principio hasta 74 puntos sensibles de los que se eligieron los 18 más frecuentes estadísticamente, que corresponden a zonas donde existe mayor número de receptores nociceptivos. Un traumatismo, infecciones, inflamaciones o factores hereditarios podrían incrementar las señales de dolor en los músculos y nervios. En lugar de sanar o de volver a la normalidad después de cualquiera de estos posibles daños, estos nervios sensibilizados causarían cambios en el sistema nervioso central volviendo mas sensibles y muy excitables a los canales nerviosos, haciendo que los mismos emitan espontáneamente señales dolorosas todo el tiempo. Además de los dolores físicos las personas con Fibromialgia sufren de otros tipos de dolores: dolor emocional y psicológico que sobreviene como efecto de enfrentar cotidianamente temores, dudas, confusión, estrés, tristeza, culpa y variadas preocupaciones que la limitación física le impone y daño moral por la falta de un trato digno y sensible. Con el paso del tiempo, separar el dolor somático del dolor emocional, puede llegar a ser imposible. La fatiga en la Fibromialgia Casi un 70% de enfermos con Fibromialgia refiere una fatigabilidad de moderada a intensa que tiene oscilaciones durante el día, con episodios de agudización breves (crisis de agotamiento), pero que mejora con el reposo y limita poco las actividades esenciales de la vida diaria. En algunos casos esta fatigabilidad anormal puede deberse a otras enfermedades, falta de ejercicio, desmotivación, trastornos del sueño o incluso a la toma de fármacos. Sólo un 8% de enfermos con Fibromialgia cumplen los actuales Criterios Diagnósticos del CDC para Síndrome de Fatiga Crónica cuando el diagnóstico de éste se establece de forma objetiva. En caso de aceptar la impresión subjetiva del paciente o una encuesta telefónica , ambas enfermedades parecen solaparse casi completamente. El sueño en la Fibromialgia La afectación del sueño es una constante en la Fibromialgia y puede preceder al desarrollo de la enfermedad. Es habitual el insomnio tanto de conciliación (iniciar el sueño), como de mantenimiento (despertarse muchas veces durante la noche). A veces pueden asociarse trastornos más específicos de predominio nocturno como el Síndrome de Piernas Inquietas, que empeora el cuadro y requiere un enfoque diferenciado. El trastorno del sueño ha sido implicado en la fatigabilidad de predominio matutino, en el dolor y en la "bruma cerebral". ¿Qué causa la Fibromialgia? La Fibromialgia es una enfermedad crónica para la cual no existe un tratamiento curativo, lo que ocurre en muchas otras enfermedades. La causa última de la Fibromialgia es aún desconocida y objeto de investigación. Los estudios médicos se han orientado a observar si hay lesiones en los músculos, alteraciones inmunológicas, anomalías psicológicas, problemas hormonales, alteraciones en la fisiología del sueño o en los mecanismos protectores del dolor, pero entre todos estas hipótesis la más aceptada es la citada de un incremento de la sensibilidad al dolor de tipo neurológico. En este sentido y ya históricamente, se han detectado en personas con Fibromialgia niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor (particularmente la Serotonina), niveles elevados de sustancias productoras de dolor en el sistema nervioso (sustancia P), así como alteraciones en los receptores NMDA y a nivel medular y cerebral. Se ha descrito una relación entre la Proteina Cinasa G (PCG) y los procesos de dolor crónico que abre una puerta a nuevas posibilidades terapéuticas. La Serotonina se encuentra en el cerebro y su misión, entre otras, es regular la intensidad con que se percibe el dolor. En personas con Fibromialgia esta sustancia se encuentra disminuida. La sustancia P (proviene de pain, que significa dolor en inglés) se encuentra en la médula espinal actuando de intermediario en la recepción del dolor desde la periferia hacia los centros superiores. En el caso de la Fibromialgia, el dolor en diferentes partes del cuerpo que presentan los pacientes podría no siempre ser debido a una enfermedad en esos órganos, sino a una primaria anormalidad en la percepción del dolor por parte del Sistema Nervioso Central (SNC). Se ha visto que las personas con Fibromialgia tienen incrementado su nivel de sustancia P en el líquido que baña el cerebro, y que en cambio, en los enfermos con Síndrome de Fatiga Crónica, este valor es normal. Asismismo se han encontrado alteradas otras moléculas como el Factor Neurotrófico derivado del Cerebro (BDNF), Factor Liberador de Corticotropina (en orina), expresión de la subunidad 2D de NMDA en la piel de los enfermos, etc. aunque dichos hallazgos no son específicos. No se han detectado alteraciones hormonales aunque sí sabemos que existen afectadas que tienen una clara relación entre sus síntomas, su ciclo menstrual y la instauración de la menopausia. Últimamente, el estudio de su fisiopatogenia se ha dirigido, con especial interés, a las alteraciones en los receptores de Dopamina a nivel del Sistema Nervioso Central y del Sistema Límbico en particular, sustancia relacionada con el gen COMT. El papel del gen COMT en la Fibromialgia, parece confirmarse en trabajos posteriores. La percepción del dolor es regulada en parte por una porción del SNC llamado Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Esta región controla funciones involuntarias tales como la respiración, la regulación de la temperatura y la sudoración. En los pacientes con Fibromialgia, hay algunos síntomas que pueden estar relacionados a una disfunción del Sistema Nervioso Autónomo y de determinadas estructuras cerebrales integradas esencialmente en el llamado Sistema Límbico. Algunos de estos síntomas son por ejemplo las sensaciones anormales de temperatura corporal, enrojecimiento de las mejillas y alteraciones en la percepción del dolor, aunque existen datos que son contrarios a esta hipotética activación. No solo existe una hipersensibilidad nerviosa mas fácilmente activada que manda señales de dolor al cerebro, sino que paralelamente, parece haber una pérdida de la habilidad para interrumpir la emisión de estas señales y regularlas. En lugar que las señales asciendan, den el mensaje y paren, se establece un circulo vicioso de estimulación del dolor repetitivo. Consecuentemente los puntos sensibles están doloridos no solo cuando son presionados en forma manual, sino también en forma permanente y espontánea. En todo caso, sabemos que el dolor neurogénico de la Fibromialgia es de origen central y no periférico, razón por la cual la mayor parte de tratamientos dedicados a las zonas dolorosas, no son efectivos en el medio y largo plazo. El papel de los pesticidas y tóxicos químicos, ampliamente distribuidos en todos los aspectos de nuestra vida diaria, en tanto que muchos de ellos actúan como transformadores endocrinos y neuroestrógenos se está estudiando como posible fluente de potenciación y mantenimiento del dolor y otros síntomas de la FM, al menos en personas sensibles. También sabemos que, aunque muchos pacientes diagnosticados de Fibromialgia presentan trastornos psíquicos (30 %), estos no son la causa de la enfermedad, aunque deben ser diagnosticados y tratados convenientemente. En muchas enfermedades crónicas (Lupus, Colitis Ulcerosa, Esclerosis Múltiple, etc. este porcentaje es mucho mayor). Por último es conveniente tener muy presente que los trastornos del sueño pueden incrementar el dolor crónico entre otros síntomas y por lo tanto el estudio de la calidad del sueño es un pilar importante en el diagnóstico y enfoque terapéutico de estos enfermos. Sabemos, por ejemplo, que el estrés crónico puede modificar las fases del sueño ocasionando dolor y fatigabilidad de predominio matutino. Puede saber más en éste enlace externo. Algunos de los síntomas que frecuentemente acompañan a la Fibromialgia recuerdan mucho a los fenómenos de dependencia de las benzodiacepinas, fármacos que se utilizan como hipnóticos, ansiolíticos o contra el dolor neuropático. Es importante descartar siempre que el paciente tome fármacos que puedan potenciar la sintomatología. ¿Cómo se diagnostica la Fibromialgia? En la actualidad no existe ningún análisis de laboratorio para el diagnóstico de la Fibromialgia. El diagnóstico de la fibromialgia es exclusivamente clínico, como ocurre también en muchas otras enfermedades, pues no en vano los diagnósticos los dan los médicos y no las pruebas. Las exploraciones complementarias van destinadas a descartar otras posibles patologías y es importante que, una vez establecido el diagnóstico se cese en la búsqueda de otras explicaciones para un cuadro clínico que está perfectamente definido. Un proceso diagnóstico correcto debería incluir una historia clínica detallada que incluya vida laboral y familiar, evaluación psicológica, examen físico completo, analítica básica (hemograma, VSG, PCR, CK, TSH y proteinograma) que puede ser ampliada a criterio del médico y algunas pruebas de imagen para descartar enfermedades que pueden coexistir. El Colegio Americano de Reumatología (ACR), ha publicado (mayo de 2010) unos nuevos criterios diagnósticos en forma preliminar que complementan los hasta ahora utilizados y que se basaban, esencialmente en la exploración de los puntos sensibles y la afirmación del enfermo de sufrir dolor generalizado. Los criterios actuales no requieren, obligatoriamente, el contaje de los puntos sensibles, contemplan aspectos sintomáticos hasta ahora no incluidos y utilizan unas escalas para concretar el diagnóstico y determinar la gravedad de los síntomas (enlace externo a la cita). La FM asi definida, se encontraría en dos. No olvide que la valoración corresponde siempre al reumatólogo, y que todos los síntomas se evalúan solo si han estado presentes durante la última semana, incluso si está tomando medicación. Se trata, en definitiva, de aplicar al diagnóstico formal de la enfermedad, unos criterios más amplios que recogen la totalidad de las esferas que se han detectado como afectadas por la enfermedad, admitiendo que pueden existir pacientes con FM en los que el dolor no sea el componente fundamental. Para los enfermos con consolidada impresión clínica de Fibromialgia, pero que no cumplen los criterios diagnósticos por escaso margen, se propone la denominación "Parafibromialgia" (Fibromyalgianess). El valor SS permite estratificar el impacto de los síntomas generales y la gravedad sintomática del cuadro. ¿Es posible medir el dolor? A la pregunta, asi formulada, la respuesta debe ser negativa, sin embargo, admite matizaciones. El dolor en la Fibromialgia verdadera, se asocia a dos fenómenos bien conocidos: la hiperalgesia o notar más dolor del que corresponde al estímulo en la población sana y la alodinia, o dolor frente a estímulos que no deberían ser dolorosos. Normalmente la alodinia se acompaña de sensaciones "eléctricas" o "quemantes". Además, estos fenómenos en la FM se producen en el contexto de la llamada "Sumación Temporal del Dolor" o "wind up", una alteración de la modulación del dolor que hace que la suma de pequeños estímulos sea superior a cada uno de ellos tomado independientemente. Estas características se miden bien con el llamado Quantitative Sensory Testing, que nos permite determinar la existencia de una verdadera hipersensibilidad al dolor. Esta prueba puede, en ocasiones concretas, contribuir a consolidar el diagnóstico y/o orientar al profesional sobre las propuestas terapéuticas más adaptadas a cada caso. A tener en cuenta Es también muy importante tener en cuenta que en el proceso de diagnóstico diferencial de la Fibromialgia deben descartarse siempre la hipocondría, el trastorno de conversión, la somatización , el trastorno querulante y el trastorno somatomorfo. El descartar que una patología psiquiátrica pueda ser la causa del dolor generalizado y el complejo sintomático asociado es fundamental para poder enfocar correctamente el problema del enfermo, razón por la que es muy importante huir de los diagnósticos de complacencia. Una buena herramienta de despistaje psiquiátrico es el CIDI (Composite International Diagnostic Instrument) de la Organización Mundial de la Salud,. Adicionalmente durante la exploración y aunque no forman parte de los criterios, es frecuente encontrar espasmos musculares o bandas de tensión muscular (que el paciente describe muchas veces como nódulos o bultos), hipersensibilidad al pellizco de la piel (muy típica a nivel del trapecio), estiramiento doloroso de grupos musculares, alodinia estática y dinámica y dermografismo. Criterios obligatorios 1. Presencia de dolores generalizados o rigidez significativa, que afecta al menos 3 localizaciones anatómicas, durante al menos 3 meses o más. 2. Ausencia de causas secundarias como traumatismos, infecciones, enfermedades endocrinas o tumorales u otras enfermedades reumáticas. Criterio mayor Presencia de 5 puntos característicos de dolor (puntos sensibles). Criterios menores: Modulación de los síntomas por la actividad física. Modulación de los síntomas por factores atmosféricos. Agravamiento de los síntomas por la ansiedad o el estrés. Sueño no reparador. Fatiga general o laxitud. Ansiedad. Cefalea crónica. Síndrome de colon irritable. Sensación subjetiva de inflamación. Entumecimiento. Se requiere cumplimiento de los criterios obligatorios más el criterio mayor y 3 criterios menores. En el caso de no cumplir con más de 3 o 4 puntos de gatillo se requieren 5 criterios menores. Otros síntomas asociados Además de los criterios diagnósticos comunes a la enfermedad, se observan una serie de síntomas que se sobreañaden al dolor específico de la Fibromialgia: Debilidad generalizada, dolores musculares y articulares difusos. Otro síntoma frecuente es la rigidez en la planta de los pies. Alteraciones del sueño: problemas para conciliar el sueño e interrupciones frecuentes del dormir durante la noche. La alteración del sueño también puede presentarse bajo la forma de mioclonias (espasmos musculares en las piernas y en los brazos durante el sueño), lo que provoca un sueño de mala calidad que hace que la persona con Fibromialgia se duerma sin problemas, pero el nivel profundo del sueño se ve dificultado por la aparición de los dolores. Fatiga matutina y durante el día. Rigidez matutina, en general de forma leve. Cefaleas. Sensación de entumecimiento y hormigueo de una extremidad, y sensación de tumefacción (hinchazón de un órgano). Colon irritable. Vejiga irritable (constante necesidad de orinar) Otros síntomas frecuentes son el dolor de cabeza, la caída del cabello, sensibilidad a la luz, colon irritable, entumecimiento o calambres de las extremidades. Estos síntomas tienden a fluctuar y no necesariamente ocurren simultáneamente. Pueden aparecer lentamente o de repente. "Grados" de Fibromialgia Muchos enfermos creen que el hecho de tener más o menos puntos sensibles positivos es un marcador de la gravedad de su enfermedad. Esto no es así. La gravedad de la fibromialgia se mide en función de varios parámetros, siendo el más importante la afectación de las actividades de la vida diaria, que se mide mediante el cuestionario FIQ. Además se consideran otros parámetros como la presencia asociada de otras enfermedades, el tratamiento que el enfermo debe tomar, el seguimiento de las propuestas de tratamiento, intentar mantenerse en un grupo de ejercicio, seguir soporte psicológico y otras. En general, la FM se clasifica en 4 grados funcionales según una escala del Colegio Americano de Reumatología. Evolución y pronóstico En general el paciente con Fibromialgia mantiene su enfermedad de forma crónica, pero es importante saber que el pronóstico es bueno si existe un diagnóstico precoz, información correcta y un enfoque terapéutico acertado (enlace externo a la cita). Actualmente no existe un tratamiento curativo para la Fibromialgia, hasta el punto de que más de un 50% quedan libres de síntomas si siguen un tratamiento integrado de media duración. Sabemos que evolucionan peor los pacientes que utilizan más fármacos, los que no hacen ejercicio aeróbico regular, los catastrofistas, los pacientes desmotivados por su trabajo o que hacen trabajo doméstico y los que presentan trastornos psiquiátricos concomitantes. La Fibromialgia es una enfermedad que puede afectar mucho la calidad de vida, tanto que puede ser peor que la de las personas con artrosis, artritis reumatoide o enfermedades pulmonares crónicas, entre otras . La asociación de FM a trastornos psiquiátricos, parece empeorar el pronóstico de forma importante. ¿Cómo se trata la Fibromialgia? No existe aún un tratamiento curativo para el Síndrome de Fibromialgia, pero sí existe amplia evidencia científica respecto al abordaje multidisciplinario en asistencia primaria, como forma eficaz de propuesta terapéutica. Podemos afirmar que, en general, el tratamiento farmacológico de la Fibromialgia, es decepcionante, aunque existen subgrupos de pacientes en los cuales los medicamentos son parcialmente efectivos. La Pregabalina y la Duloxetina, han sido aprobadas para el tratamiento de la Fibromialgia en algunos países, pero sus evidencias de efectividad son bajas y la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) no ha aprobado su utilización específica para esta enfermedad. En un limitado grupo de pacientes, muy estrictamente seleccionados, la utilización de Hormona de Crecimiento, ha demostrado una gran eficacia. Esperar una "pastilla mágica" (que no existe en casi ninguna enfermedad) que "cure" la enfermedad, es quimérico y muy poco realista, por lo que un tratamiento adecuado debe basarse en la información rigurosa al paciente y su entorno, conseguir su implicación en un tratamiento integrado a largo plazo, tomar la menor medicación posible y saber que el objetivo del tratamiento es conseguir una mejor calidad de vida y mantener una vida activa en todos los aspectos. En líneas generales, los tratamientos están dirigidos a varios objetivos simultáneos básicos: Información. Evitar el tabaco absolutamente . Soporte Psicológico colectivo y/o individual (no siempre es necesario). Mejora de la calidad del Sueño. Tratamiento eficaz del dolor utilizando la menor medicación posible. Ejercicio Gradual. Aprender a respirar bien


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Tipos de fracturas en el ser humano


Pueden presentarse como fractura conminuta, oblicua, en espiral, transversal y de rama, así como fisuras sin ser propiamente una fractura. El cuerpo humano puede sufrir diversos tipos de fracturas en el esqueleto, así como las cosas u objetos que son de material sensible a impacto. Nos centraremos exclusivamente a los tipos de fracturas que se presentan en los seres humanos y como en términos médicos se distingue o clasifica. Las lesiones van de leves hasta graves que ponga en riesgo la integridad física del afectado o expuesto a infecciones. Es importante el cuidado para prevenir accidentes o acciones que siendo de máximo riesgo se conoce los resultados. Existen varios tipos de fracturas: Fractura de conminuta.- Estos tipos de fracturas usualmente ocurren en los huesos largos del cuerpo humano como seria en brazos y piernas, suele ser la fractura en el centro del hueso largo o en las orillas. Fractura helicoide o de espiral.- Estos tipos de fracturas suelen ser demasiadas dolorosas debido a la forma de la lesión que ocurre a lo largo del hueso dañando así los nervios, vasos sanguíneos y la misma piel sufren de la lesión. Fractura longitudinales u oblicua.- Esta fractura ocurre cuando sufre un impacto o gran peso en el hueso y ocasiona que se rompa y que tenga una segunda fractura con pico o forma triangular. Fractura horizontales o transversal.- Estos tipos de fractura ocurren sobre el eje del hueso de tal forma como se aprecia en la imagen. Rara vez compromete músculos y piel. Pero puede dañarlos. Fractura en rama.- Estos tipos de fractura son usuales en bebés o niños pequeños debido a que sus huesos aun no son los suficientemente duros, entonces si reciben un fuerte impacto no se fracturan totalmente como los de un adulto, si no que se fractura por partes es decir, algunas partes del hueso queda unido o intacto y otras si hay ruptura pero sin que se desprenda, es como cuando doblas una rama de árbol tierna es difícil que se quiebre totalmente, solo queda doblada y lesionada la sección donde se trató de romperla, lo mismo ocurre con los infantes. Fisuras.- En estas lesiones, no ocurre como de los tipos de fractura o separación del hueso, si no que solamente se corta parcialmente el hueso. Las fracturas pueden ser de dos clases: Expuestas, o Encamisadas. Las fracturas expuestas, son aquellos tipos de fracturas en el que el hueso sale de la piel, lesionando músculos y hasta venas. Es una de las fracturas más graves por la exposición y peligro de infección. Además son las que más tardan en sanar. Y son dolorosas. Las fracturas encamisadas, son aquellas fracturas que el hueso no sale al exterior del cuerpo, queda adentro y con seguridad puede sanar en un tiempo menos extenso. En caso que sufra o tenga la certeza de presentar una fractura, acuda o que lo lleven al médico, evitando que la zona se mueva mucho de su lugar. A veces no son dolorosas, debido a que el hueso no tiene terminaciones nerviosas, pero el roce con los músculos le es indicativo que si puede existir fractura. Y si no la trata o cuida medicamente, puede soldar incorrectamente y afectar posteriormente su salud.
 — con Dra Patricia María Quesada.

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CAMBIOS METABOLICOS - COMO AFECTAN



Incrementar tu metabolismo basal es probablemente unas de las formas más fáciles de perder de peso de forma natural. Acelerar el metabolismo proporciona ciertos beneficios que permitirán adelgazar de manera constante: Necesitarás realizar menos ejercicio. No necesitarás esforzarte tanto cuando te ejercites. Menor posibilidad de volver a ganar peso después de hacer una dieta. Poder disfrutar de tus comidas favoritas. Factores que afectan a nuestro metabolismo basal: Tamaño corporal: Nuestro tamaño sí importa: un cuerpo más grande contendrá más células y requerirá de un mayor consumo de calorías para mantenerse. Por eso las personas más altas y fornidas tienden a tener un metabolismo más elevado. Ganancia de peso: El peso extra también ayuda a incrementar nuestro metabolismo, ya que cada movimiento requerirá una mayor contracción muscular, tienes que desplazar una masa mayor. Incluso si ese peso extra es grasa, aún necesitaremos realizar un esfuerzo para moverla. Lo malo es que la grasa no es metabólicamente activa, por lo que nuestro metabolismo sólo se elevará mientras nos movamos. Constitución y porcentaje de grasa corporal: Nuestra constitución determina a su vez la velocidad de nuestro metabolismo. La constitución se ve determinada por la diferencia entre el peso debido a tejido muscular y el peso debido a grasa corporal. Una mayor proporción de tejido muscular resultará en una mayor tasa metabólica. Para evitar confusiones: una persona con sobrepeso que pese lo mismo que un atleta quemará las mismas calorías realizando ejercicio, la diferencia radica en que el atleta quemará más calorías en reposo porque el músculo es metabólicamente activo. Sexo Los hombres tienden a tener una menor porporción de grasa corporal, y se cree que su causa radica en las hormonas masculinas. Edad La edad afecta al metabolismo tanto en el caso de los hombres como en el caso de las mujeres. A partir de los 30 años el metabolismo empieza a sufrir un declive gradual ya que tendemos a perder masa muscular y a ganar grasa corporal por cambios hormonales. Una variación en nuestro metabolismo también puede deberse a un cambio gradual del estilo de vida hacia estilos más sedentarios. Es interesante apuntar que ejercitarse siendo adulto ayuda a mitigar este efecto y a mantener unos niveles altos de metabolismo. Medicamentos: Algunos medicamentos pueden afectar a nuestro metabolismo. Otros compuestos que se conoce afectan al metabolismo son la nicotina y la cafeína. Aunque su efecto es positivo, los riesgos de salud asociados a su consumo no son compensación suficiente. Factores hereditarios La genética también cuenta: puede darse el caso de personas con el mismo peso, porcentaje de grasa corporal, altura y edad que posean metabolismos distintos. Los genes también pueden afectar a la producción de determinados enzimas que tengan influencia sobre nuestro metabolismo. Estos factores genéticos son un tema harto complicado, y su análisis en detalle no entra dentro de los propósitos de este artículo. Las hormonas: Nuestras hormonas controlan la mayoría de los procesos químicos de nuestro organismo, por lo que sin duda afectan al metabolismo. Un aumento en determinadas hormonas a base de realizar ejercicios habitualmente puede aumentar la proporción de masa muscular y cambiar nuestra constitución. Estado mental El estrés y la ansiedad provocan un rápido aumento del gasto de energía. Cuando alquien está nervioso permanece en estado de alerta constante, y una proporción distinta a la habitual de substancias químicas fluye a través del torrente sanguíneo que ayudarán a proporcionar energía instantáneamente en el caso de que sea necesario. Temperatura Aunque parezca estúpido, el clima también influencia nuestro metabolismo. Si tenemos frío temblaremos, lo que llevará a gastar energía por la constante contracción y relajación muscular que busca producir calor para mantener una temperatura corporal constante. Cuando tenemos demasiado calor también quemaremos más calorías sudando.

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5 CAUSAS DEL ESTRES


El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Síntoma provocado por alguna situación en problema, los síntomas son algunos notables como el nerviosismo (Temblar) o estar inquieto. Otros no son tan notables como la aceleración del corazón, las pupilas dilatadas, la sudoración, la piel se torna ribosa y se erizan los vellos de la piel (Como brazos o piernas). La reacción del organismo se caracteriza por modificaciones neuroendocrinas estrechamente mezcladas que ponen en juego el hipotálamo (centro de emoción del cerebro) y las glándulas hipófisis y suprarrenales (centro de reactividad). Esta reacción que es la respuesta normal a un agente específico se produce en todo individuo sometido a una agresión. El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud. Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo humano y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano. Algunos ejemplos son los olvidos (incipientes problemas de memoria), alteraciones en el ánimo, nerviosismo y falta de concentración, en las mujeres puede producir cambios hormonales importantes como dolores en abdominales inferiores, entre otros síntomas. El estrés crónico está relacionado con los trastornos de ansiedad,3 que es una reacción normal frente a diversas situaciones de la vida, pero cuando se presenta en forma excesiva o crónica constituye una enfermedad4 que puede alterar la vida de las personas, siendo aconsejable en este caso consultar a un especialista. Llevar una vida de estrés tiene implicaciones variadas. Por un lado están todas las alteraciones fisiológicas, y por otro están las complicaciones de orden emocional. El estrés es un elemento que aumenta la sensación de agravio en las relaciones sociales, familiares y laborales, al mismo tiempo en que figura como herramienta de distorsión de la realidad. Vivir bajo estrés implica, entonces, no solamente un deterioro físico, sino también psicológico y relacional.

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lunes, 14 de mayo de 2018

PIRAMIDE DE HIDRATACION:

 
 


La Pirámide de la Hidratación Saludable ha sido resultado de un encuentro entre representantes de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y el Observatorio de la Nutrición y la Actividad Física en Zaragoza, el pasado mes de junio. Las recomendaciones consensuadas quedaron asentadas en una Guía de la Hidratación Saludable y la Pirámide que pretenden informar a la población acerca de cómo optimizar su hidratación. La Pirámide es un buen recurso que, de forma gráfica, muestra no sólo la cantidad sino también, la calidad y el tipo de los líquidos recomendados para conseguir una hidratación adecuada. En el grupo 1, en la base de la pirámide, se encuentran aguas minerales, aguas de manantial o del grifo con bajo contenido en sales. Éstos son los líquidos que más deberíamos consumir a diario. El grupo 2 está representado por aguas minerales o de grifo con mayor contenido salino,bebidas acalóricas o refrescos sin azúcar y té o café sin azúcar. En el grupo 3 se encuentran las bebidas con nutrientes beneficiosos como son: zumos de frutas y verduras naturales, leche o lácteos descremados y sin azúcar, sustitutos de la leche, cerveza sin alcohol, bebidas deportivas y té o café con azúcar. Acercándonos al extremo de la pirámide, en el grupo 4, se sitúan los refrescos carbonatados o noy aquellas bebidas que contienen azúcar o fructosa.

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