La ingesta de alimentos produce diversas reacciones en el organismo. Sin embargo, existen ciertas reacciones que producen afecciones específicas en el sistema digestivo. Generalmente, este tipo de problemas digestivos se da con alimentos con bacterias dañinas o simplemente por una digestión inadecuada.En términos concretos, la digestión es un procesodonde la comida y bebida se descompone en pequeñas partículas, seguidamente el organismo las absorbe y las utiliza como energía y pilares esenciales para las células. Investigaciones añaden que un gran número de personas padecen de algún problema de digestión en algún momento de la vida. El dolor en el estómago, el ardor y el meteorismo (distensión abdominal provocada por gases) son los síntomas más comunes de este problema.
Señales que indican problemas digestivos
Hay ciertas señales que pueden ayudarnos a identificar si estamos padeciendo de algún tipo de problemas de digestión. Estas pueden ser algunas de ellas, aunque pueden darse otros factores también.
Estreñimiento
Los problemas de estreñimiento se encuentran relacionados a una mala o baja ingesta de fibra y líquidos, lo que da paso a un problema digestivo. No significa que se tenga que evitar algunos alimentos, al contrario, se recomienda añadir a las comidas una cantidad significante de fibra. Si se lleva una dieta rica en proteínas y carbohidratos, pero muy pobre en fibra, el resultado puede ser el mismo, estreñimiento.
Diarrea
La diarrea puede ser provocada por alimentos mal preparados, por no comer con las manos limpias, entre otros factores pero también puede deberse a un problema digestivo. Se suele presentar como una evacuación intestinal frecuente de heces flojas y líquidas. Si se presenta de manera inmediata y poco molesta, entonces se califica como diarrea aguda. Si dura más de tres semanas entonces es considerada crónica y puede provocar desnutrición y deshidratación.
Acidez gástrica
Los problemas digestivos también son provocados por la acidez gástrica. Síntoma que presenta como un ardor debajo o detrás del esternón. Además de ser molesto puede irradiarse hacia el cuello o la garganta. En los casos más complicados puede pasar a ser permanente y dar paso a lo que se conoce como reflujo gastroesofágico.
Remedios naturales para contrarrestar la mala digestión
Conociendo entonces, algunas de las causas de los problemas digestivos, se debe dar paso al tratamiento que se adecue al problema específico. A continuación, se presentan varios remedios naturales para combatir este malestar producido por los problemas digestivos más comunes, en etapas tempranas su efecto es garantizado, sin embargo, si el problema digestivo ha avanzado, se recomienda acudir al médico de inmediato.
Te de hierbas
Cuando se come en exceso el estómago presenta sensación de estar pesado e incómodo. Para solucionarlo se recomienda beber un té de hierbas después de la comida. Al beberlo se puede controlar la ingestión en buena medida. Existen varios tipos de té de hierbas, entre los más efectivos se pueden nombrar:
Te negro
El té negro es uno de los más utilizados por su sabor y propiedades. Las hojas frescas de Camelia sinensis provocan una liberación de teína durante la infusión. Además, el té negro contiene curtientes, vitaminas, minerales y aceites etéreos.
Las propiedades en mención se traducen en un alto porcentaje de antioxidantes. Funciona como saciante (disminuye la sensación de hambre), sus calorías son mínimas y este conjunto de propiedades relaja el estómago.
Té de manzanilla
Este tipo de té se obtiene de la preparación de las flores de manzanilla y de sus hojas. Sus propiedades provocan un efecto calmante en el estómago. Una infusión de la misma ayuda también a desinflamar, ideal cuando hay distensión abdominal.
Te de menta
Este tipo de té funciona como antioxidante, es decir, combate males digestivos, evita el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Debe tomarse caliente y en un ambiente relajado. Bastará con una tasa en la mañana y una por la noche para sentir su efecto.
La naranja para problemas de digestión
Cuando existe un problema digestivo, la naranja se convierte en una de esas frutas que puede brindar alivio al instante. También posee una variedad de ácidos naturales, especialmente ácido cítrico y ascórbico. Lo ideal es comer una naranja e ingerir un poco de jugo recién exprimido, antes de comer alimentos pesados. Este remedio casero es recomendable cuando se consumen demasiadas grasas.
Bicarbonato de sodio
Si la acidez aparece, la mejor forma de aliviarla es utilizando el bicarbonato de sodio, básicamente es un antiácido natural. Se debe ingerir añadiendo media cucharadita de este producto en un vaso con la mitad de agua. Se debe tomar después del desayuno y antes de ir a dormir.
Bajo estas recomendaciones, los tratamientos naturales para los problemas digestivos se presentan –en etapas iniciales- como la mejor alternativa para aliviar los molestos síntomas de indigestión. Si el dolor estomacal persiste y es intenso es importante acudir a un especialista. No está de más practicar buenos hábitos de consumo, comer todos los días a un mismo horario y tener una dieta rica en fibra.
Enviar esta página a un amigo Imprimir Facebook Twitter Google+El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.
El estrés es la reacción de su cuerpo a un desafío o demanda. En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando le ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar su salud.Consideraciones
El estrés es un sentimiento normal. Hay dos tipos principales de estrés:
Estrés agudo. Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente. Puede sentirlo cuando presiona los frenos, pelea con su pareja o esquía en una pendiente. Esto le ayuda a controlar las situaciones peligrosas. También ocurre cuando hace algo nuevo o emocionante. Todas las personas sienten estrés agudo en algún momento u otro.
Estrés crónico. Este es el estrés que dura por un período de tiempo prolongado. Usted puede tener estrés crónico si tiene problemas de dinero, un matrimonio infeliz o problemas en el trabajo. Cualquier tipo de estrés que continúa por semanas o meses es estrés crónico. Puede acostumbrarse tanto al estrés crónico que no se de cuenta que es un problema. Si no encuentra maneras de controlar el estrés, este podría causar problemas de salud.
EL ESTRÉS Y SU CUERPO
Su cuerpo reacciona ante el estrés al liberar hormonas. Estas hormonas hacen que su cerebro esté más alerta, causar que sus músculos se tensionen y aumentar su pulso. A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarle a manejar la situación que causa el estrés. Esta es la manera en que su cuerpo se protege a sí mismo.
Cuando tiene estrés crónico, su cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro. Con el tiempo, esto le pone en riesgo de problemas de salud, incluyendo:
Presión arterial alta
Insuficiencia cardíaca
Diabetes
Obesidad
Depresión o ansiedad
Problemas de la piel, como acné o eczema
Problemas menstruales
Si usted ya tiene una condición de salud, el estrés crónico puede hacer que sea peor.
SIGNOS DE DEMASIADO ESTRÉS
El estrés puede causar muchos tipos de síntomas físicos y emocionales. Algunas veces posiblemente no se dará cuenta de que estos síntomas son ocasionados por el estrés. Aquí hay algunos signos de que el estrés le puede estar afectando:
Diarrea o estreñimiento
Mala memoria
Dolores y achaques frecuentes
Dolores de cabeza
Falta de energía o concentración
Problemas sexuales
Cuello o mandíbula rígidos
Cansancio
Problemas para dormir o dormir demasiado
Malestar de estómago
Uso de alcohol o drogas para relajarse
Pérdida o aumento de peso
La pérdida de peso, la obtención de un cuerpo fuerte y flexible, evidenciar una piel saludable y aquietar la mente son algunos de los objetivos que muchas personas se plantean alcanzar en diferentes etapas de la vida. Todos ellos, sin embargo, pueden ser conseguidos en forma conjunta y natural a través de la práctica diaria de yoga.A menudo, el yoga es parcialmente comprendido como una disciplina limitada a la realización de posturas físicas (asanas). Desde esta perspectiva, su utilidad se percibe únicamente a nivel físico, pasando por alto los beneficios que ofrece en el plano mental-espiritual. Es evidente que cuando el equilibrio se vivencia en todos los aspectos de la vida, el camino se vuelve más sencillo y placentero.
1 Aptitud física y salud
La salud no sólo se da al alcanzar una buena condición física, sino que se complementa con un equilibrio mental y emocional, según la Organización Mundial de la Salud. Sri Sri Ravi Shankar coincide al señalar que la salud no es la mera ausencia de enfermedad, sino la expresión dinámica de la vida. Aquí es donde esencialmente recaen los beneficios del yoga, mediante la realización de asanas, pranayamas (técnicas de respiración) y meditación.
2 Pérdida de peso
La práctica del Surya Namaskar (“Saludos al sol”) y el pranayama Kapalbhati (respiración abdominal) son dos de las diferentes técnicas que el yoga brinda para la pérdida de peso. Además, con el tiempo, los practicantes tienden a volverse más sensibles acerca de la clase de alimentos que consumen y el momento adecuado para hacerlo. Esto también ayuda a mantener un control del peso.
3 Alivio de tensiones y contracturas
El yoga es un método natural para deshacerse de la tensión acumulada a diario, tanto en el cuerpo físico como mental. En efecto, las posturas y los pranayamas son técnicas eficaces para liberar el estrés, muchas veces manifestado como contracturas en el cuello, la espalda y las articulaciones.
4 Paz interior
Millones de personas anhelan visitar lugares serenos y conectar con la belleza natural. No obstante, pocas veces toman consciencia de que la verdadera paz se encuentra en el interior, al acallar el torbellino de pensamienos y vivir el momento presente. Junto con la meditación, el yoga es una de las herramientas más efectivas para apaciguar una mente perturbada. De hecho, después de una serie de posturas corporales, la mente está más aquietada y preparada para la meditación.
5 Fortalece el sistema inmunológico
El ser humano es una combinación perfecta de cuerpo, mente y espíritu. Una irregularidad a nivel físico afecta el plano mental. Del mismo modo, cualquier inquietud presente en la mente puede manifestarse como una enfermedad en el cuerpo. Las posturas de yoga no sólo masajean los distintos órganos del cuerpo, sino que además fortalecen el sistema muscular. Complementariamente, las técnicas de respiración y los pranayamas ayudan a liberar el estrés, lo que se traduce en una mejora en el sistema inmunológico, comprobado científicamente.
6 Vivir con mayor conciencia
La mente está constantemente involucrada en diversas actividades y pensamientos, oscilando entre el pasado y el futuro; sólo unos pocos instantes logra permanecer en el único momento que existe: el presente. Tomar conciencia de esta tendencia natural de la mente es el primer paso para revertirla. Y el yoga y los pranayamas, a través de la respiración consciente, ayudan a traer la mente al momento presente, lo que aporta un mayor estado de alerta y concentración.
7 Mejores relacione
Resulta sorprendente, pero el yoga puede incluso contribuir a mejorar la relación con el entorno social, ya sea una pareja, los padres o amigos. Una mente relajada y feliz es capaz de afrontar de manera sensible y sensitiva las relaciones diarias. Es más, la energía y positividad de un practicante pueden contagiar a las personas cercanas.
8 Aumento de la energía
Pasar de una tarea a otra, o tener varias actividades simultáneas, puede resultar agotador. Pero a diferencia de lo que muchos podrían pensar, unos pocos minutos de estirar el cuerpo y relajar la mente permiten recuperar la frescura y el brillo, aun después de una jornada de trabajo arduo. A veces el cansancio ocurre en el plano mental, por lo que el yoga contribuye a restablecer la energía perdida.
9 Mejor flexibilidad y postura
Un cuerpo fuerte, flexible y saludable es el resultado de una práctica continua. Además de mejorar la postura de aquellos que tienen problemas de espalda, el yoga estira, tonifica y fortalece los músculos del cuerpo.
10 Más intuición
El yoga y la meditación tienen el poder de mejorar la capacidad intuitiva, sin esfuerzo. Es un estado que ocurre naturalmente luego de una práctica ininterrumpida, fundamental para la toma de decisiones y el manejo de situaciones diarias y trascendentales.
La grasa trans es un tipo de grasa alimentaria. De todas las grasas, la grasa trans es la peor para su salud. Consumir demasiada grasa trans en su alimentación incrementa su riesgo de padecer cardiopatías y otros padecimientos de salud.Las grasas trans se presentan cuando los fabricantes de alimentos convierten aceites líquidos en grasas sólidas, como manteca o margarina. Las grasas trans se encuentran en muchos alimentos fritos, "rápidos", empacados o procesados, por ejemplo:
Empanizados y frituras
Manteca y margarina en barra
Pasteles, mezcla para pasteles, tarta, masa para tarta
Los alimentos de origen animal, como las carnes rojas y los lácteos, tienen pequeñas cantidades de grasas trans. Pero la mayoría de las grasas trans proviene de los alimentos procesados.
Cómo afectan las grasas trans su salud
Su cuerpo no necesita ni obtiene beneficio alguno de las grasas trans. Consumir estas grasas aumenta su riesgo de tener problemas de salud.
Riesgos de enfermedades cardiovasculares:
Las grasas trans aumentan su colesterol LDL (malo).
También reducen su colesterol HDL (bueno).
Tener niveles altos de LDL junto con niveles bajos de HDL puede provocar que se acumule colesterol en sus arterias (vasos sanguíneos). Esto incrementa sus probabilidades de presentar una cardiopatía o un accidente cerebrovascular.
Aumento de peso y riesgo de diabetes:
Muchos alimentos altos en grasas, como los productos horneados y los fritos tienen muchas grasas trans.
Comer demasiadas grasas trans puede provocar que aumente de peso. También puede aumentar su riesgo de presentar diabetes tipo 2. Disminuir su consumo de alimentos con un contenido alto de grasas puede ayudar a mantener su peso bajo control. Tener un peso saludable puede reducir su riesgo de tener diabetes, enfermedades del corazón y otros padecimientos de salud.
Cuánto puede comer
Su cuerpo no necesita grasas trans. Por lo tanto debería consumir la menor cantidad posible.
Aquí están las recomendaciones de los Lineamientos Alimentarios para los Estadounidenses de 2010 y la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association):
No más del 25% al 30% de su ingesta diaria de calorías debe provenir de grasas.
Debe limitar las grasas saturadas a menos del 10% de sus calorías diarias.
Debe limitar el consumo de grasas trans a menos del 1% de sus calorías diarias. Para alguien con una dieta de 2,000 calorías al día, eso representa alrededor de 20 calorías o 2 gramos al día.
Lea las etiquetas de información nutricional
Todos los alimentos empacados llevan una etiqueta con información sobre nutrición que incluye el contenido de grasas. Los fabricantes de alimentos están obligados a detallar las grasas trans en las etiquetas de información nutricional y en las de algunos suplementos. Leer las etiquetas en los alimentos puede ayudarlo a llevar una cuenta de cuántas grasas consume.
Revise la grasa total en 1 porción.
Observe cuidadosamente la cantidad de grasas trans por porción.
Busque las palabras "parcialmente hidrogenado" en la lista de ingredientes. Eso significa que aceites han sido convertidos en sólidos y grasas trans. Los fabricantes pueden mostrar 0 gramos de grasas trans si hay menos de 5 gramos por porción, muchas veces un porción pequeña muestra 0 gramos de grasas transs, pero estas aún pueden estar ahí.
Al llevar un seguimiento de las grasas trans, asegúrese de contar la cantidad de porciones que consumirá en 1 sentada.
Muchos restaurantes de comida rápida usan aceites sólidos con trans para freír. A menudo ofrecen información nutricional en sus menús. Si NO puede encontrarla, pregunte a quien lo esté atendiendo. También es posible encontrarla en el sitio web del restaurante.
Actualmente se están revisando los efectos en la salud de las grasas trans. Los expertos están trabajando para limitar la cantidad de grasas trans que se usa en alimentos empaquetados y en restaurantes.
Tome decisiones de alimentación saludables
Las grasas trans se encuentran en muchos alimentos procesados y empaquetados. Cabe notar que estos alimentos a menudo son bajos en nutrientes y tienen calorías adicionales por el azúcar:
Bizcochos, tartas, pasteles, pan dulce y donas
Pan y galletas
Alimentos congelados como meriendas congeladas, pizza, helado, yogur helado, malteadas y pudín
Botanas
Comida rápida
Grasas sólidas como la manteca y la margarina
Sustitutos de crema no lácteos
No todos los alimentos empaquetados contienen grasas trans. Su presencia depende de los ingredientes que se hayan utilizado. Es por eso que es importante leer las etiquetas.
Si bien está bien darse un gusto con dulces u otros alimentos altos en grasas de vez en cuando, lo mejor es evitar los alimentos que contienen grasas trans del todo.
Puede reducir la cantidad de grasas trans que consume sustituyendo los alimentos poco saludables con opciones más saludables. Reemplace alimentos altos en grasas saturadas y grasas trans con alimentos que tienen grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas. He aquí una manera de empezar: Utilice aceite de olivo o de cártamo en lugar de mantequilla y otras grasas sólidas.
Cambie de margarina sólida a margarina suave.
Pregunte en qué tipo de grasas se cocinan los alimentos cuando salga a comer a restaurantes.
Evite los alimentos fritos, empaquetados y procesados.
Reemplace las carnes con pollo sin piel o pescado algunos días a la semana.
Reemplace los lácteos enteros con leche, yogur y queso bajos en grasas o desgrasados.
Para ganar masa muscular de manera rápida y efectiva no siempre es necesario un plan de entrenamiento drásticamente diferente al que seguías o empezar una dieta ultra-científica. A veces algunos pequeños cambios pueden ser realmente útiles para conseguir grandes resultados. No importa tampoco qué tipo de equipo tienes disponible, porque es posible construir músculo, perder grasa y esculpir tu cuerpo un mínimo de equipo y siguiendo estos 10 consejos para ajustar tu rutina y optimizar tu entrenamiento.
1. Establece metas de fuerza
En lugar de centrarte estrictamente en obtener un número determinado de kilos, que pueden o no ser factible en un período de tiempo determinado, es mejor centrarse en poder realizar trabajos con mayor fuerza cada vez. El aumento de la fuerza mejora la capacidad del cuerpo para reclutar fibras musculares, en especial aquellas que aportan mayores cambios físicos. Los entrenamientos para aumentar la fuerza también hacen que las metas resulten más tangibles y concretas. Si te esfuerzas en poder lograr un número concreto de ejercicios realizados con la máxima concentración y fuerza, verás como los músculos responden y apreciarás una evolución. Una de las maneras para conseguir este objetivo sería elegir tres ejercicios en los que centrar este aspecto, por ejemplo, un empuje superior del cuerpo (como el press de banca), una atracción superior del cuerpo (como las dominadas), o un ejercicio para parte inferior del cuerpo (como el peso muerto).
2. Haz dieta y emplea un dietario
Del mismo modo en el que tienes que concretar las metas de entrenamiento y supervisar su progreso, también debes realizar un estricto seguimiento de su nutrición. Un entrenamiento duro no implicará realmente un crecimiento muscular a menos que estés comiendo suficientes calorías. El uso de un dietario en el que anotar aquello que se consume, va a proporcionar una medida objetiva de cuánto estás comiendo realmente así como poder realizar fácilmente ajustes si no estás haciendo el progreso que esperabas. Además de seguir pues tu dieta, debes anotar todo lo que comes y bebes siendo sincero, junto con la hora del día. Si entonces aprecias que con la dieta no estás ganando peso, puedes analizar la dieta y modificarla para incluir más calorías que den un impulso a su progreso.
3. Incorpora ejercicios compuestos en tu rutina
Los ejercicios que trabajan un músculo implicando en el movimiento a más de una articulación se conocen como ejercicios compuestos. Estos incluyen el peso muerto, la sentadilla, prensa, los ejercicios de remo y las dominadas. Los ejercicios compuestos implican a una gran parte de la masa muscular que interviene, lo que los hacen entrenamientos muy eficientes que implican una gran liberación de hormonas como la testosterona que promueven el crecimiento de la masa muscular. Este tipo de ejercicios pues deberían convertirse en las piedras angulares del entrenamiento para aumentar la masa muscular. No hay nada de malo en realizar también trabajos de aislamiento (como curls o extensiones de pierna), pero siempre y cuando se hayan realizado en un principio grandes ejercicios compuestos.
4. Vete a la cama 30 minutos más temprano
La recuperación es imprescindible para el crecimiento muscular, y no hay mejor manera de recuperarse que simplemente dormir más. En un mundo perfecto, dormirías entre ocho y nueve horas por noche, aunque siete son las recomendadas para los hombres adultos y ocho para las mujeres adultas. Aunque esto no es posible en muchos casos, hay algo que si puede conseguirse: controlar el momento de ir a la cama, aunque sea 30 minutos antes de lo habitual y así conseguir dormir tanto como se pueda.
5. Bebe un batido durante el entrenamiento
Las comidas previas y posteriores al entrenamiento deben recibir mucha atención, siendo estas dos de las más importantes del día. Si además estás intentando ganar músculo, puedes beber un batido de proteínas y carbohidratos durante el entrenamiento como una buena manera de ingerir alguna caloría extra sin hacer otra comida. La nutrición a mitad del entrenamiento aporta una inyección rápida de los carbohidratos y las calorías que pueden mantener su nivel de energía y ayudar a entrenar más duro. Sólo hay que tener en cuenta las cantidades que se consumen para que no causar ningún malestar estomacal. Para ello puedes empezar con batidos de unos 20g de proteína y 40g de hidratos de carbono, aunque siempre es mejor consultar las indicaciones de los batidos.
6. Trabaja cada músculo 2-3 veces por semana
Los programas de culturismo suelen dividirse para trabajar cada parte del cuerpo de manera individual una vez por semana. Esto significa que hay un largo tiempo de inactividad entre los entrenamientos de un determinado grupo muscular. Si sólo se pueden levantar pesas tres veces por semana, puedes tratar de cambiar a ejercicios de cuerpo completo donde se trabaje todo el cuerpo en cada sesión. De esta manera, trabajarás cada músculo tres veces por semana. Realiza dos o tres series por grupo muscular.
Si entrenas cuatro días a la semana, trata de hacer una división entre los ejercicios de la parte superior del cuerpo y la parte inferior, haciendo que cada grupo muscular pueda ser trabajado dos veces por semana. El aumento de la frecuencia con la que estás trabajando cada músculo te permitirá alcanzar la fuerza muscular deseada y aumentar la masa muscular más rápidamente.
7. No olvides entrenar tus piernas
Incluso si tu objetivo es sólo aumentar el pecho y los brazos, no puedes olvidarte de trabajar las piernas. Los desequilibrios musculares quedan mal y no son beneficiosos para el cuerpo. Mediante los ejercicios compuestos para la parte inferior del cuerpo, como el peso muerto, se va a aportar un enorme impacto en su desarrollo muscular general, de las piernas pero también de la parte superior del cuerpo. Esto se debe a que implican a muchos músculos del cuerpo, incluyendo los hombros y la espalda, y promueven la liberación de hormonas que construyen el tamaño y aumentan la fuerza de todos estos músculos.
8. Comer más en los días libres
Los días de descanso son cuando el cuerpo lleva a cabo la fase de recuperación y con ello el mayor crecimiento del músculo. Así pues, tiene sentido mantener o aumentar la cantidad de nutrientes para que el cuerpo los aproveche al máximo. Está bien, y es incluso prudente disminuir ligeramente el consumo de carbohidratos en los días de descanso, ya que no se necesita la energía extra para el ejercicio, pero si mantener los valores proteicos y asegurarse que la ingesta calórica total no cae en más de un 500 calorías.
9. No temas a los carbohidratos
Las dietas bajas en carbohidratos son muy populares para perder grasa corporal, pero son lo contrario de lo que necesita el músculo para crecer. Para ser grande, no se puede tener miedo de ganar un poco de grasa, y siempre que se estén comiendo los alimentos sanos y suficientes calorías para crecer, no ganarás más que un poco de grasa. Como punto de partida, se deberían incluir carbohidratos en las comidas pre-entrenamiento, post-entrenamiento, y durante los entrenamientos. A partir de ahí, se pueden sumar o restar los carbohidratos de las comidas basándose en cómo se está progresando.
10. Pésate semanalmente
El uso de una báscula es una gran herramienta para el seguimiento de los aumentos del músculo. Pésate una vez por semana en el mismo día y hora, preferiblemente a primera hora de la mañana, después de haber usado el baño y antes de que te hayas comido. Si no estás ganando peso, es que no estás ganando músculo. Añade más cantidad de comida a tu dieta y comprueba las ganancias a nivel visual para asegurarse de que el peso que está ganando es puro músculo.
La actividad física es una de las mejores formas de cuidar de nuestro organismo y favorecer nuestra salud cardiovascular. Conviene realizar, al menos, media hora de ejercicio al díaCuidar nuestro corazón es muy importante, por esta razón es primordial evitar las comidas demasiado saladas y las muy dulces, al igual que el tabaco y el alcohol. Otra recomendación que es importante repetir hasta el cansancio es la de procurar hacer ejercicio con regularidad, ya que con estas sencillas prácticas se evitan muchos problemas de salud, especialmente todos los que tienen que ver con las complicaciones del corazón.
En esta oportunidad vamos a conocer algunos consejos muy útiles para mantener la salud del corazón.
Disminuir el consumo de sal y de azúcar
Una de las recomendaciones más importantes que siempre se hacen cuando de cuidar el corazón se trata es, como ya lo mencionamos, consumir la mínima cantidad de sal posible, ya que el abuso provoca el aumento de la presión arterial. Esta condición puede provocar infartos, puesto que la sal provoca la pérdida de elasticidad de las arterias haciendo que se vuelvan duras, y por ende, dificultando el normal funcionamiento del corazón.
El consumo exagerado de azúcar también es peligroso, ya que el organismo no está capacitado para recibir y asimilar los excesos de este producto, por lo la transforma en grasa, provocando obesidad.
Evitar las grasas de origen animal
Las grasas son necesarias para el organismo, pero en su justa medida y eligiendo las que son saludables, como por ejemplo las de origen vegetal, las grasas que provienen de los animales no se deben consumir, o por lo menos, se debe controlar su consumo.
La leche y sus derivados —sin descremar—, las grasas saturadas que contienen los embutidos, las salsas y todas las frituras, son en general las que más enfermedades del corazón pueden provocar, por esta razón es necesario tomar conciencia sobre esto y comenzar a utilizar aquellas grasas más saludables.
Consumir más pescado azul
Salmon
En una dieta saludable es muy importante comer pescado azul por lo menos dos o mas veces durante la semana, además del aguacate y frutos secos.
Los ácidos grasos omega 3 que se encuentran en grandes cantidades en los pescados azules, como el atún, el salmón, la sardina, la caballa entre otros, así como en el aguacate y los frutos secos, es muy importante para prevenir las enfermedades del corazón, ya que tienen la capacidad de disminuir la coagulación de la sangre, baja el colesterol y la presión arterial, lo cual es muy útil no solo para la salud del corazón sino también para el cerebro y el sistema circulatorio en general.
Prepara los alimentos al vapor
Los alimentos que se preparan al vapor, a la plancha y al horno son mucho más saludables y nutritivos que aquellos que se preparan mediante frituras o guisados. Cuando los alimentos y, especialmente los vegetales, se preparan al vapor, estos conservan todas las propiedades nutritivas, el sabor y el color, lo cual es fundamental para prevenir muchos problemas que tienen que ver con el sistema cardiovascular.
Comer más verduras y frutas
Manzanas
A todas las personas en general se nos recomienda el consumo diario de abundantes frutas y verduras, ya que son una gran fuente de fibra, vitaminas y antioxidantes los cuales favorecen el buen funcionamiento del corazón. Entre las frutas más recomendadas tenemos la manzana, los tomates y el plátano, aunque en general todas las frutas nos aportan estos nutrientes en mayor o menor cantidad.
Aumentar el consumo de productos integrales
El consumo de buenas cantidades de fibra ayudan a bajar la presión arterial, las enfermedades cardiovasculares y los ataques al corazón.
Se pueden comer varias porciones diariamente sin ningún problema, ya que ayudan a mantener el peso ideal y al buen funcionamiento del organismo en general.
Eliminar el tabaco, el estrés y el alcohol
Consumir una copa de vino al día es saludable para el corazón, pero cuando se llega a excesos el efecto del alcohol en general puede ser totalmente perjudicial. En lo que al tabaco se refiere, los componentes como la nicotina y el monóxido de carbono pueden aumentar peligrosamente la frecuencia cardíaca, puesto que se disminuye la cantidad y la calidad de oxigeno que va a todos los sistemas del cuerpo.
El estrés puede llevar a muchas personas a fumar, comer exageradamente, abusar del alcohol, entre muchas cosas más. Para tratar de calmar esta condición, lo cual puede provocar algún tipo de enfermedad del corazón, se puede realizar ejercicio y tratar de incorporar a nuestra vida una correcta y sana alimentación.
Consumir carne sin grasa
Debemos elegir sólo las carnes magras, que son aquellas que no tienen nada de grasa.
Hacer ejercicio
Andar en bici
Realizar por lo menos media o una hora de ejercicio diario es realmente importante para mantener la buena salud del corazón y de todo el sistema circulatorio. Entre los ejercicios que más se recomiendan están el ciclismo, la natación, los aeróbicos, entre muchos otros. Recuerda que estos deben hacerse de forma moderada, pero continua.
Mantener un adecuado control médico
Es importante visitar al especialista por lo menos una vez al año, ya que es indispensable realizar algunos análisis periódicos para saber el estado en que se encuentran todos los sistemas del organismo, especialmente aquellos que tienen que ver con el corazón.
¡HOLA!Si usted es fumador, debe dejar de fumar, aunque esto puede ser difícil. La mayoría de las personas que han dejado de fumar hicieron al menos un intento infructuoso en el pasado. Vea los intentos pasados por dejar de fumar como experiencias de aprendizaje y no como fracaso.Hay muchas razones para dejar de consumir tabaco. El consumo prolongado de tabaco puede aumentar el riesgo de muchos problemas de salud serios.
BENEFICIOS DE DEJAR EL TABACO
Usted puede disfrutar lo siguiente una vez que haya dejado de fumar.
Su aliento, ropa y cabello olerán mejor.
Su sentido del olfato retornará y los alimentos sabrán mejor.
Sus dedos y uñas de las manos lentamente perderán el color amarillo.
Sus dientes manchados lentamente se pueden volver más blancos.
Sus hijos estarán más saludables y serán menos propensos a empezar a fumar.
Será más fácil y más barato encontrar un apartamento o cuarto de hotel.
Se le puede facilitar más conseguir un trabajo.
Los amigos tendrán más disposición para estar en su automóvil o su casa.
Puede ser más fácil encontrar una pareja. Muchas personas no fuman y no les gusta estar entorno a gente que fume.
Ahorrará dinero. Si usted fuma un paquete al día, gastará alrededor de $2,000 por año en cigarrillos.
BENEFICIOS PARA LA SALUD
Algunos beneficios para la salud comienzan casi inmediatamente también, pero cada semana, mes y año sin consumir tabaco su salud mejora aún más.
A los 20 minutos de dejarlo: La presión arterial y el ritmo del pulso bajan a la normalidad y la temperatura corporal de las manos y pies se incrementan al nivel normal.
A las 8 horas de dejarlo: Los niveles de monóxido de carbono en la sangre bajan y el nivel de oxígeno en la sangre se incrementa a niveles normales.
A las 24 horas de dejarlo: El riesgo de un ataque cardíaco súbito disminuye.
A las 48 horas de dejarlo: Las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse y los sentidos del olfato y el gusto se comienzan a normalizar.
De 2 semanas a 3 meses de dejarlo: Mejora la circulación y se hace más fácil caminar. Los pulmones trabajan mejor y las heridas sanan más rápidamente.
De 1 a 9 meses de dejarlo: Usted tiene más energía. Los síntomas relacionados con el tabaquismo tales como tos, congestión nasal, fatiga, y dificultad respiratoria mejoran. Usted tendrá menos enfermedades, resfriados y ataques de asma. Gradualmente ya no volverá a tener dificultad para respirar con las actividades diarias.
Al año de dejarlo: El riesgo de cardiopatía coronaria es la mitad que el de alguien que aún consume tabaco.
A los 5 años de dejarlo: Su riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad.
A los 10 años de dejarlo: Los riesgos de morir por cáncer pulmonar son cerca de la mitad de aquellas personas que aún fuman.